Un total de 136 personas perdió la vida en las carreteras de Castilla y León en 2019, un balance que deja 40 fallecidos menos que un año antes, lo que supone una caída porcentual del 23%, el más importante de entre todas las comunidades autónomas. Este dato sitúa a la región un punto por encima de Aragón, que le siguió inmediatamente. En España, el año pasado fallecieron en accidentes de tráfico 1.755 personas, según el balance definitivo de la Dirección General de Tráfico, un 3% menos (51 menos). Esta cifra incluye a los fallecidos en vías interurbanas y urbanas durante los 30 días posteriores a que tuviese lugar el accidente.