El número de empresas que se declararon en concurso de acreedores -antigua suspensión de pagos- fue en Castilla y León de 24 en el segundo trimestre del año, coincidiendo con el momento más critico de la crisis sanitaria del coronavirus y el estado de alarma decretado por el Gobierno, lo que supone el 31,4% menos que las 35 registradas en el mismo periodo de 2019.

Del total de concursos, 57 fueron voluntarios y 4 necesarios, mientras que por clase de procedimiento, los ordinarios se situaron en 2 y los abreviados en 59. En el conjunto del país, el número de empresas que se declararon en concurso de acreedores cayó un 38,2%, hasta las 714.