Más de un centenar de vecinos del municipio berciano de Oencia se someten en la jornada de hoy a las pruebas PCR de detección del COVID-19, después de que el Ayuntamiento tuviera conocimiento de que un joven madrileño que estuvo de vacaciones en la localidad la semana pasada y que continuó sus días de descanso en La Coruña, dio positivo por la enfermedad en tierras gallegas. El alcalde, Arsenio Pombo, destacó que se trata de una “medida de prevención para tranquilizar a la gente”, debido a la elevada media de edad de los habitantes de la zona, lo que eleva el riesgo ante esta enfermedad.

En la jornada de hoy, los responsables del Ayuntamiento habilitaron una sala en el edificio del Consistorio, en la que el equipo de sanitarios desplazado hasta el municipio está practicando las pruebas a los vecinos. La convocatoria se lleva a cabo por barrios, para evitar que se acumule demasiada gente a la entrada del edificio. “Si va todo el pueblo en masa, es peor el remedio que la enfermedad”, señaló Pombo, que destacó la “tranquilidad” de los vecinos, pese a las colas que se registran en el exterior del inmueble.

Esta “medida protocolaria” de carácter voluntario, organizada por los responsables del Hospital del Bierzo, tratará de descartar la existencia de positivos entre los residentes de un municipio que habitualmente cuenta con unos 70 vecinos, pero que en la temporada estival vé aumentar su población debido a la llegada de veraneantes a los pueblos del entorno.

Al respecto, Pombo señaló que en principio solo se practicarán pruebas en el municipio, aunque no descartó que los test se extiendan a los pueblos vecinos “si aparecen muchos contagiados”. Según avanzó el regidor, los resultados de estas pruebas se podrán conocer mañana.