La mujer detenida, que confesó arrojar a su bebé muerto a un contenedor de Palencia tras un supuesto aborto, ha pasado hoy a disposición judicial, tras ser dada de alta en el Hospital Río Carrión y trasladada a la dependencias policiales en el día de ayer.

El operativo de búsqueda se centra en el vertedero de la ciudad, donde se ha acotado una zona con más de 2.000 toneladas de residuos orgánicos divididos en dos áreas, de diferentes metros de espesor. Para ello, dos perros de la Unidad Canina de la Policía Nacional rastrean el lugar desde la mañana de ayer. Aun así, la búsqueda se alarga debido a los sucesivos parones de descanso necesarios para que los perros no pierdan el olfato y puedan llevar a cabo su trabajo de forma correcta.

La investigación prosigue abierta, de la que se ha hecho cargo el juzgado de instrucción número 1. Hay que recordar que este caso se produce días después de la detención de una pareja que arrojó a su bebé al río Carrión en la localidad de Husillos.