Los trabajadores del Servicio de Emergencias de Castilla y León 112 reclamaron ayer a la Junta la adopción de medidas que eviten un mayor deterioro del servicio y que este se convierta en "una centralita telefónica". El presidente del comité de empresa de los teleoperadores de este servicio, Domingo Largo, evidenció el "deterioro" del servicio al intentar unificar la atención de la llamada con la gestión de la emergencia.