Patronal y sindicatos sólo cerraron ocho convenios colectivos en los cuatro primeros meses del año, que afectan a 3.818 trabajadores. De ellos, tres eran de sector y cinco de empresas. La jornada laboral de estos convenios alcanza las 1.752 horas anuales y las 39 semanales y el incremento salarial es del 1,05 por ciento, según los datos de CCOO a los que tuvo acceso Ical. Así se acumula un atasco de 348 convenios sin acuerdo desde 2006, con efectos sobre 154.302 empleados de Castilla y León.

En concreto, durante este año, empresarios y organizaciones sindicales deberán negociar 259 convenios de empresa y 89 de sector, de los que 174 están pendientes de negociar desde 2006 a 31 de diciembre de 2009. Éstos sumados a los 174 que finalizaron en diciembre de 2010, elevan la cifra total a 348. De ellos, 13 se arrastran sin pacto desde 2006; 38 desde 2007; 53 desde 2008, y 70 desde 2009.

Cabe recordar que patronal y sindicatos rompieron el pasado 2 de junio las negociaciones para reformar el modelo de negociación colectiva, tras cinco meses de diálogo. Por ello, el Gobierno decidió legislar y anunció para este viernes la aprobación por parte del Consejo de Ministros del decreto de modificación del sistema de negociación colectiva en España. El secretario de Acción Sindical de CCOO de Castilla y León, Vicente Andrés, afirmó que los datos son «escalofriantes» puesto que hay un «montón de trabajadores» que no han visto actualizados sus salarios y, por tanto, con sueldos «congelados».

El mismo día que se hacían públicos estos datos, el presidente de la patronal regional Cecale y de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Jesús Terciado, destacaba «el espíritu de resistencia» del empresariado de Castilla y León frente a la crisis.

Con motivo de la entrega de los Premios CECALE de Oro a nueve empresarios de la Comunidad, entre ellos, al zamorano Ángel Román Vidal, presidente de Duero Motor, Terciado elogió la labor de los emprendedores y expresó su reconocimiento por las iniciativas que desempeñan en una etapa difícil para la economía y el empleo.

También manifestó que ante la nueva Legislatura autonómica, su papel como dirigente empresarial es la de aconsejar a la Junta de Castilla y León que apoye a los emprendedores.

Terciado concretó su propuesta en solicitar del nuevo presidente de la Junta que ésta reduzca la morosidad en los pagos a los proveedores y que apoye cualquier iniciativa que tienda a hacer «fluir» el crédito a las empresas.