Rompen a mazazos tres bebederos de animales en un coto de caza de Villanueva de las Peras
Los cazadores de Zamora piden el fin del vandalismo contra estas estructuras destinadas a garantizar agua a los animales en un campo cada vez más condicionado por la falta de recursos hídricos, la transformación de los cultivos y los efectos de los incendios

Uno de los tres bebederos de animales destrozado. / .
La Federación de Caza de Zamora reclama que cese el vandalismo contra los bebederos instalados en los cotos para garantizar agua a los animales. El último episodio se ha registrado en Villanueva de las Peras, en la comarca de Los Valles de Benavente, donde tres de estas estructuras han sido destrozadas con una maza.
El delegado provincial de la Federación de Caza de Castilla y León en Zamora, David Pascual Blanco, explica que se trata de instalaciones colocadas artificialmente en los cotos ante la progresiva falta de agua en el campo. Son estructuras de hormigón realizadas de forma artesanal por una empresa, con una superficie superior de aproximadamente un metro por un metro que permite recoger el agua de lluvia y conducirla hasta el depósito.
El agua de lluvia no es suficiente para mantener estos puntos durante todo el año, por lo que los responsables de los cotos realizan periódicamente labores de mantenimiento. Normalmente, cada ocho o diez días acuden con un bidón de unos mil litros para rellenar los bebederos y garantizar que los animales dispongan de agua.
La utilidad de estas instalaciones, según explica el presidente de la Federación, no se limita a la actividad cinegética. También son aprovechadas por otros animales y, en algunos casos, incluso por las abejas. David señala que quienes colocan colmenas están instalándolas junto a estos puntos porque «no hay agua en el campo».

Uno de los bebedoros del coto de Villanueva de las Peras. / .
Por ello, considera especialmente "difícil de entender que alguien haya decidido destrozarlos". En otras ocasiones, explica, se han producido robos de estas estructuras para trasladarlas y utilizarlas en otros lugares, pero insiste en que esta vez han sido directamente destruidas.
El responsable federativo interpreta los daños registrados en Villanueva de las Peras como un toque de atención y reclama que quienes no estén de acuerdo con la caza recurran a otras formas de expresar su rechazo. «Hay que entenderlo también que hay gente que no le gusta», reconoce, antes de defender que la actividad se desarrolla "con el respeto y la dignidad que marcan las normas".
La petición coincide con el inicio de la media veda, que comenzó el pasado 15 de agosto. Según explica David, esta primavera se registró una presencia muy elevada de codorniz, aunque la evolución de los cultivos ha condicionado posteriormente su permanencia en el territorio. Se trata de un ave migratoria que llega desde África y busca pastos y zonas frescas, pero la rapidez de las labores agrícolas hace que el hábitat disponible se reduzca con rapidez.
La media provincial se sitúa, según sus datos, en torno a cinco codornices por cazador y día. Existen zonas donde la densidad es mayor, como la vega de Toro, especialmente en el entorno del canal, además de algunos puntos de Villaralbo y de la comarca de Los Valles de Benavente.

Destrozos en uno de los bebederos de animales en el coto de Villanueva de las Peras. / .
Impacto de los incendios
A esta situación se suma este año el impacto de los incendios. Las zonas calcinadas permanecerán cinco años sin actividad cinegética, de acuerdo con la normativa mencionada por el presidente de la Federación. En los terrenos afectados también se han perdido instalaciones destinadas a facilitar alimento y agua a la fauna.
David pone como ejemplo el coto de Fornillos de Fermoselle, donde se han perdido los comederos y bebederos y el monte ha quedado calcinado. La respuesta está pasando ahora por llevar alimento y bebida a las zonas afectadas mediante donaciones de agricultores, asociaciones y otros cotos.
A esta ayuda se sumará una subvención de la Junta de Castilla y León destinada a los cotos quemados. Según explica, está previsto que por cada 100 hectáreas calcinadas se aporte un bebedero y un comedero de las mismas características que los instalados en otros terrenos, además de grano y una paca de forraje y cereales, con reposiciones cada 15 días en función de las necesidades.
La Federación defiende así el papel que también desarrollan los cotos en el mantenimiento del entorno. David destaca la recuperación de antiguas fuentes y pequeños manantiales que tradicionalmente utilizaba el ganado y que, con el abandono progresivo de la actividad ganadera, habían quedado en desuso. En zonas de la Guareña, explica, estas fuentes se han recuperado porque la fauna continúa acudiendo a ellas para beber.
«Nosotros somos los que en el monte queremos respetar un poco lo que había antes», señala, reivindicando el mantenimiento de estos elementos vinculados al medio rural.
El delegado provincial insiste finalmente en que los bebederos no son únicamente instalaciones vinculadas a la caza. «Esto es para los animales», recalca, reclamando que se respete una infraestructura destinada a garantizar agua en un campo cada vez más condicionado por la falta de recursos hídricos, la transformación de los cultivos y, este año, los efectos de los incendios.
- Una agricultora de la comarca de Benavente, a la espera del Supremo por las ayudas de la PAC retenidas por su exmarido
- Una prestataria de Benavente deberá pagar 19.000 euros de un crédito que no había firmado
- Carlos Martínez acusa al PP de usar al Gobierno de España como «excusa perfecta» para no asumir sus responsabilidades con Zamora
- Querella vecinal contra el Ayuntamiento de Benavente por las obras de una clínica en El Ferial
- La zamorana Lácteas Cobreros conquista siete medallas y es la empresa española más premiada en los Global Cheese Awards
- Se mete en el vallado de los encierros de Benavente con un menor y termina con una multa de 500 euros
- Paralizadas las obras de unión de dos viviendas iniciadas sin licencia en Benavente
- Atropello de un hombre de unos 70 años en la avenida Federico Silva de Benavente