Entrevista
Selena Millares, escritora: "La vida de José Almoina y Pilar Fidalgo está marcada por la persecución, el exilio y la resistencia desde Benavente hasta Santo Domingo"
"Ambos forman un binomio importantísimo en la historia: representan el idealismo y el realismo en sintonía perfecta"

La escritora Selena MIllares, autora de Al calor de tu nombre. / Pedro Salinas
"Tuve que llegar hasta Santo Domingo para descubrir a José Almoina, un personaje olvidado en España", explica Selena Millares (Gran Canaria, 1963), autora de Al calor de tu nombre, que hoy presenta su novela en el Parador de Benavente tras un coloquio previo con historiadores locales de Ledo del Pozo. El acto está organizado por el CEB y el Club de Lectura de la Librería Angela . Almoina llevó a Millares a novelar su vida, pero cuando descubrió a Pilar Fidalgo, su mujer, encontró el complemento perfecto. Pilar Fidalgo ocupa un lugar central en Al calor de tu nombre. Millares explica que se empeñó en darle protagonismo frente a quienes le aconsejaban no hacerlo. Considera que ambos forman “un binomio importantísimo” y que ella es esencial para entender la vida del protagonista: firmó una denuncia sobre las cárceles franquistas, acompañó a su marido en el exilio y sostuvo su lucha política. En esta entrevista explica el proceso de hallazgo e investigación que la llevó a ficcionar al personaje, el "benaventino adoptado", José Almoina y a su mujer, la benaventana, Pilar Fidalgo. Una historia de persecución, exilio y resistencia, pero también una historia de ética y profundo amor.
¿Cuánto de ficción y cuánto de realidad hay en Al calor de tu nombre?
Es una novela, y me gusta recordarlo porque hay quienes lo consideran una biografía. Es una novela que interpreta y evoca el tiempo de José Almoina y Pilar Fidalgo, de ambos. ¿Qué proporción hay de cada parte? Bueno, es una novela y no es sólo una novela histórica. También se puede entender como novela negra y novela política porque habla de una persecución, de conspiraciones, de espías, en fin, de todo esto. También se pretende como una novela que habla de un montón de ciudades donde vivieron. Es una novela bastante abierta, bastante diversa.
¿Le sorprendió descubrir a Pilar Fidalgo? ¿Cuál es su peso en la novela?
Pilar, efectivamente, para mí es un personaje importantísimo del libro y yo me empeñé mucho en que ella tuviera un protagonismo por muchas razones. Cuando decidí hacer este libro fue porque yo me encontré en Santo Domingo el libro de José Almoina contra Trujillo, es decir, una denuncia sobre toda la actividad sanguinaria del dictador Trujillo. Cuando empecé a escribir el libro quise recuperarla también. Me pareció importantísima la figura de su mujer y hubo amigos que me comentaron, amigos escritores que me dijeron que no debía, que le quitaba fuerza el relato, si me refería también a la mujer. A mí me parecía casi ofensivo porque me parece que son un binomio importantísimo. Es decir que ella es muy importante también para él y para la historia, no solamente porque además firmó una denuncia también contra las cárceles del franquismo y porque acompañó y apoyó siempre a su marido, sino porque además, como personaje, en el marco literario funciona en la misma medida que funciona la pareja homérica de Ulises y Penélope. Es decir, el mundo de la aventura visionaria de Ulises con el apoyo de esa de esa persona que representa la lealtad y le espera. También tiene un lado cervantino en la medida de que José Almoina y Pilar son también la representación del idealismo y el realismo en sintonía perfecta, como en la obra de Cervantes. Es decir que Pilar representa un poco ese realismo, ese pragmatismo que a pesar de todo se enamora del carácter visionario, idealista y soñador de su pareja.

La escritora Selena Millares. / Pedro Salinas
¿Cómo desarrolla la relación de ambos personajes en el marco geográfico local y más tarde en México y Santo Domingo?
El libro es para mí, tal como lo concebí, un homenaje al exilio republicano. Primero porque me conmocionó la historia cuando la descubrí y no la descubrí en España. La descubrí en Santo Domingo cuando encontré en una librería el libro de Almoina. Es decir, tuve que llegar hasta allí para descubrir a ese personaje olvidado totalmente en España. Porque en España hay gran cantidad de novelas sobre la guerra civil, lo cual está muy bien, pero no hay nada sobre el exilio republicano. O sea, está absolutamente olvidado, no está novelado. Hay grupos de investigación trabajando sobre el exilio que son relativamente recientes, pero sigue imperando en buena medida el silencio que decretó el franquismo sobre el exilio y eso es tremendo. Entonces en ese espacio del exilio está José Almoina. Cuando me puse a trabajar, a investigar, descubrí todo el drama familiar y entonces seguí la historia y decidí hacer una novela sobre esto porque una novela es mucho más eficaz para recuperar un momento histórico que cualquier tratado, y eso lo dijo Carlos Marx cuando hablaba de Balzac, o sea que no es una idea original, porque el lector se sumerge y puede comprender mucho mejor todo ese tiempo y toda su problemática. Así que decidí escribir la historia de Almoina y de su familia porque me parecía importante recuperar a toda la familia representando a las familias rotas que resultan de las guerras y de las migraciones y que es un tema además muy actual. Así que es una investigación. Luego la novela es una novela, no es una biografía, por supuesto. Hay mucho espacio desconocido, mucho por descubrir y que no se descubrirá nunca sobre Almoina y su familia porque Almoina no dejó ningún texto memorialístico y sobre su vida privada no se sabe nada. Es decir, eso tuve que imaginarlo.
¿Cuál es el peso de Benavente como escenario en Al calor de tu nombre?
Hay muchos capítulos dedicados a Benavente. Concebí la novela a partir de Almoina. Pero al investigar descubrí que además era enormemente interesante el personaje de Pilar, porque es parte de su vida pero además es autora de un libro importante de esa denuncia sobre la situación de las mujeres en las cárceles del franquismo. Entonces ya me puse a investigar desde el principio y realmente lo que pasó, cuando yo tenía el proyecto de la novela, es que mi segundo sobrecogimiento, mi segunda conmoción fue descubrir los sucesos de Benavente. Almoina estuvo en Benavente desde el año 29 hasta el año 36. Es un momento absolutamente fundacional en su vida. Es decir, es un momento que marca un antes y un después. En Benavente se convierte en el sujeto que luego queda para la posteridad. Es ahí donde se enamora de Pilar, donde proyecta su vida privada, pero también pública porque es ahí donde funda el PSOE, funda su periódico, entra en política de una manera plena, se presenta a las elecciones, es candidato incluso al Congreso. Es decir, tiene una vida política muy intensa y toda su configuración como ser humano se fundamenta en Benavente. Aunque él nace en Lugo, llega a Benavente desterrado. Desterrado por haber escrito un artículo sobre un filósofo francés que hablaba de despotismo en tiempos de Primo de Rivera: Hizo ese artículo un poco para hacer una referencia indirecta a la dictadura y fue desterrado a Benavente. Esa es la realidad. Así llegó a Benavente. Y ahí empezó a hacer sus primeros libros. O sea, su etapa en Benavente es fundacional, para él es fundamental en su vida.

Portada de Al calor de tu nombre / P&J
¿El segundo escenario es el del exilio?
La primera mitad de la novela ocurre en Europa y su mayor parte dedicada a Benavente. Por ejemplo, era masón, claramente y no lo escondía. De hecho, hay unas entrevistas, una memoria de un viajero que estuvo en Francia cuando él era cónsul y cuenta que lo conoció, que era Masón. Él lo decía, que no tenía ningún problema, no lo ocultaba, y pero que tenía muchas críticas hacia los masones. Cuenta una anécdota muy interesante, o sea, que eso es la realidad. La segunda mitad ocurre en América y sigue siendo benaventina (prefiere esta forma del gentilicio, "más bonito", al habitual de benaventano) en la medida en que tanto Pilar como su madre. Yo considero que son todos benaventinos, incluso Almoina, aunque sean todos exiliados, pero bueno, Almoina es benaventino de adopción. Con relación a los escenarios en los que transcurre la novela yo tenía un plan. Pero cuando aparece Pilar Fidalgo me rompió el esquema. Investigué no solamente en el mundo digital, sino también en el mundo del papel, que es una ventaja que tenemos los que somos anfibios. O sea, los que tenemos parte de la vida en el siglo XX y parte del XXI, y tenemos mucha facilidad también para conocer cosas que no están en internet, para explorarlas. Y entonces descubrí lo brutal que fue la represión en Benavente. Lo que ocurrió en Benavente fue algo tan bárbaro que no puede dejar indiferente a nadie.
Pilar Fidalgo denunció el terror de la cárcel franquista de Zamora y la represión feroz que se produjo. ¿Pudo extender la investigación más allá del testimonio de Fidalgo en su libro?
Sí, a través de los grupos de investigación de Benavente de Ledo del Pozo y de otros historiadores. Cuando entra en prisión en Zamora habla de las mujeres que están en la celda y cómo después se las llevaban una a una para asesinarlas. Y cuenta cómo a través de las paredes escuchaba las torturas, los gritos… Pero lo que ella no ve, porque está encerrada, es la cantidad de gente que mataron. Y toda esa gente eran todos los amigos de Almoina. Da los nombres de los conocidos de Benavente que habían ingresado con ella y que sabe que los han matado y que los han asesinado. Todo eso supone un episodio de nuestra guerra civil que había que recordar. Y no solamente lo que ocurre dentro de prisión, sino también todo lo que está más allá. Yo leí la prensa de la época, veía con quién trabajaba, cuáles eran las firmas, quienes eran los políticos que estaban con él. Buscando uno por uno vas descubriendo que fueron asesinados todos de manera muy violenta y dolorosa. Eso a mí me produjo una enorme conmoción. Por ejemplo, hay un personaje que a mí me impresionó mucho, aunque no sé casi nada de él. Es el poeta Marcelo Carbajo. Estaba en el grupo de Almoina y me puse a buscarlo en la hemeroteca. Y encontré los poemas, unos poemas muy interesantes que publicaba en la prensa. Fue uno de los asesinados. Dentro de la construcción ficticia, puesto que no sabemos nada de sus vidas privadas pero imaginamos cómo era el grupo y su relación, le quise hacer un homenaje en el libro y convertirlo en amigo. Era periodista y trabajaba en prensa. He hecho una figuración del personaje en la novela porque me enterneció mucho y fue uno de los muchos asesinados.
“La relación entre José Almoina y Pilar Fidalgo fue un pilar de resistencia y ética durante toda su vida. La lealtad de Pilar sostuvo el idealismo visionario de Almoina"
¿Qué representa Pilar Fidalgo en la vida de Almoina?
La lealtad, ella representa la lealtad. Son personajes absolutamente diversos porque si sigues el hilo de la historia nunca la vemos como alguien que frene a Almoina. Simplemente, ella es diferente, es pragmática y a lo largo de la novela se va viendo. Mientras él busca aventuras totalmente insensatas, que tienen un sentido ideológico, un sentido visionario e idealista, ella es todo lo contrario. Él quiere escribir libros para denunciar a dictadores y ella quiere poner una un comercio para que la familia coma. Pero ella siempre aprueba lo que él hace. La comparación cervantina no es exacta. Sancho también sigue sin creer nada de lo que dice Don Quijote pero lo sigue por amor. Es decir, él no se cree que exista Dulcinea o al menos una vez que la vio dice que no era como él contaba, pero no le importa. Tiene que seguirlo porque está enamorado del ideal de su señor, de Don Quijote. Y eso es lo que le pasa a ella. Es una mujer de una gran nobleza que lo siguió a él, que era también socialista, que también creía en los mismos ideales pero que lo que tenía era un carácter totalmente distinto y sin duda complementario. Y sin duda fue una pareja que se amó profundamente. Él era muy sentimental y cuando eligió la casa de la calle donde vivieron en México es la calle Pilares. Busca el nombre de ella y cuando escribe uno de sus primeros libros lo hace sobre un personaje, Diego Méndez, que nace en Zamora. Que no me parece nada casual. Él siempre va funcionando por razones sentimentales y guiños sentimentales con Pilar. Y tienen una relación muy hermosa de amor muy profundo toda su vida. Y eso fue el apoyo del personaje. Es decir, ella fue siempre el pilar, dicho sea en relación con su nombre: el pilar que sustentaba la lucha, el idealismo y la ética de la resistencia que le dan sentido a Almoina.

Reportaje sobre "Una joven madre en las prisiones de Franco", el estremecedor libro de Pilar Fidalgo. / L. O. Z.
Sobre Almoina siempre ha gravitado la paradoja de huir de un dictador para terminar sirviendo a otro dictador, aunque al final esto no fuera lo que parecía.
Bueno, la paradoja de ser un socialista que ha luchado contra Franco y acabar de cortesano en Trujillo, otro dictador como Franco y Hitler. Él huyó de ambos. Toda la familia pasó de España a Francia, y luego a Santo Domingo. Es una paradoja relativa porque de entrada sorprende y por eso también es muy importante que todo esto sirva para rehabilitar al personaje. Da la impresión de que José Almoina era un infame. Pero esta es la fama de su leyenda negra, la fama de que era un personaje infame porque era doble. Un héroe impuro se le llama ¿No? Hasta que descubres que, y quien lea la novela, pues lo descubrirá, que él usó ese papel para convertirse en espía en secreto y una vez obtenida toda la información que necesitaba, para apoyar a la resistencia contra el dictador, para escapar de la isla y denuncia al dictador. Y eso sí tiene sentido. Con lo cual queda totalmente liberado del baldón de héroe impuro.
El mundo vive momentos de ultraderechización que hacen que el espectro de los fascismos reaparezca sin complejos. Pareciera que existe una cierta relación con aquella etapa.
Claro, es muy importante porque estamos hablando de memoria y estamos viendo un espejo del presente. Todas estas novelas sobre la guerra civil y sobre el exilio son muy importantes como espejos de la actualidad porque han vuelto los supremacismos, han vuelto las guerras, y las grandes migraciones. Ha vuelto todo ese trabajo del fascismo, como siempre escondido bajo falsos ideales, para recuperar el poder y afianzar dictaduras. Estamos en un momento de supremacismo, autoritarismo y de regreso de todo lo que ocurrió hace un siglo. Y entonces claro ha habido claramente en los últimos años o décadas un deliberado borrado de memoria en este país, es decir, deliberado porque convenía para que pueda medrar un partido franquista, un partido con raíz franquista que tiene que borrar ese pasado. Y es muy importante recordar lo que ocurrió porque no debería jamás volver.
"Descubrí lo brutal que fue la represión en Benavente. Lo que ocurrió en Benavente fue algo tan bárbaro que no puede dejar indiferente a nadie. Mi segundo sobrecogimiento, mi segunda conmoción fue descubrir los sucesos que ocurrieron"
¿Qué conclusiones extrajo sobre el impacto de la represión en Benavente?
Había una derecha muy poderosa, un caciquismo muy poderoso contra el que Almoina luchó. Almoina luchó con fuerza y por eso fue tan odiado. Era el personaje más odiado que había por la derecha y por eso lo persiguieron, y a todos los perseguían buscando y torturándolos, buscando a Almoina. Él consiguió escapar pues de puro milagro. Por razones familiares tengo bastante conocimiento de lo que supone la actuación del franquismo para destruir el pensamiento y el mundo de los intelectuales.
¿Sigue siendo alargada la sombra del franquismo?
La sombra del franquismo es muy alargada. Eso sobre todo cuando se olvida, ¿verdad? ¿Qué tiene la novela? Como decía antes, la novela tiene una capacidad que no tiene el ensayo. La novela tiene la capacidad de sumergirte en ese mundo y hacerte comprenderlo. Y tiene además de esa capacidad de visión y de comprensión, una capacidad de difusión, porque no todo el mundo tiene ganas de leer ensayos, pero la novela es un género más atractivo para el lector de cultura media y puede llegar a mucha gente esa memoria, ese recordatorio que tenemos aquí de que, bueno, de que no deben volver aquellos tiempos, de que todo esto que estamos viviendo ya lo vivimos, que el resultado fue catastrófico, que fue una dictadura que duró 40 años y que no debe volver nunca.
Usted contactó con los hijos de José Almoína y de Pilar Fidalgo. ¿Qué le llevó a hacerlo y cómo fue ese contacto?
Es muy importante la rehabilitación de ambos. Yo cuando acabé la novela busqué a los hijos, y fue muy difícil porque la represión de esa familia de Pilar y sus hijos no terminó con la muerte de Almoina. Pilar quedó en México y siguió siendo perseguida y amenazada por Trujillo durante mucho tiempo. Llegó incluso a solicitar ayuda al gobierno para protegerla. Es una familia que ha vivido con mucho dolor siempre y que ha intentado no ser demasiado visible y evitar más problemas de los que ya había tenido. Yo conseguí, después de mucho tiempo de búsqueda, contactar con ellos, incluso estuve con Leticia (la hija pequeña) en México. Helena vive todavía (la segunda hija con la que Pilar Fidalgo estuvo en la cárcel de Zamora) Yo hablé con ella por teléfono cuando acababa de salir del hospital tras una operación. También hablé con Ulises (el mayor. Ya murió. Padecía una afección pulmonar que le obligaba a vivir con un respirador. Vivía en España y con él también hablé varias veces. O sea que hablé con tres de los hijos. Después entregarle la novela a Leticia, que compartió con sus hermanos. Me dijo que le había encantado, que tenía muchas ganas de verla publicada. Le pareció todo bien y se mostró sorprendida tanto por la investigación histórica como por las cosas que decía de su padre que había tenido la intuición de descubrir, cosas que realmente fueron así aunque no las conociera directamente, que imaginé. Me dio el visto bueno. Yo necesitaba que ellos me dieran el visto bueno, por respeto. De no ser así les habría quitado los nombres y habría hecho una novela con otros nombres y qué sé yo. Luego ellos han vuelto a quedar en su margen de silencio. Quieren seguir una vida discreta. Realmente han sufrido una enormidad después de la persecución y el asesinato de su padre y luego por la pérdida de su madre. Con la posteridad sabes que Trujillo cuando tenía un enemigo no lo mataba solo a él sino mataba a toda la familia. ¿Por qué? Pues porque podían también saber demasiado. Él no tenía ningún problema, era un asesino sin ningún problema, sin un escrúpulo para nada, y tenía ese hábito del asesinato constante y persiguió a toda la familia.
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