Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Industria

BioZambrana busca tres hectáreas de suelo en Benavente para una planta de etanol

Proyecta una inversión de 30 millones de euros y la creación de más de 100 empleos para procesar residuos vitivinícolas

Planta de la Biorrefinería proyectada en Cuadrilla de Añana y Zambran, similar a la que se proyectaría en Benavente.

Planta de la Biorrefinería proyectada en Cuadrilla de Añana y Zambran, similar a la que se proyectaría en Benavente. / B. Z.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Benavente

La empresa alavesa BioZambrana está buscando 30.000 metros cuadrados de suelo en el término municipal benaventano para implantar una planta de etanol mediante la recuperación de productos naturales de alto valor añadido presentes en los residuos de elaboración de vino.

Responsables de la mercantil han mantenido contactos con el concejal de Obras del Ayuntamiento de Benavente, Eugenio Blanco, interesados en desarrollar su expansión en el noroeste peninsular a partir del nudo logístico benaventano. El proyecto es similar al que ya desarrolla en Cuadrilla de Añana y Zambrana, en Alava.

BioZambrana, que busca suelo público o privado, pero en la citada extensión de tres hectáreas, desarrollaría una "planta de recuperación de los productos naturales de alto valor añadido presentes en los residuos de elaboración de vino", diseñada para operar bajo un esquema de "valorización en cascada" que permite aprovechar el 100 % de la materia prima recibida.

Orujos, lías y vinazas

La futura instalación se concibe como una planta de valorización integral de residuos vitivinícolas (orujos, lías, vinazas y subproductos similares) que las bodegas están obligadas a gestionar por ley. De acuerdo con la presentación corporativa, BioZambrana daría si "servicio a las bodegas de la región que tienen la obligación legal de tratar sus residuos", los recoge y los transforma "en ingredientes sostenibles de alto valor, sin impacto en el entorno, sin huella de carbono".

El proyecto prevé la producción de etanol de segunda generación, obtenido exclusivamente a partir de residuo y no de materias primas alimentarias, lo que garantiza el equilibrio alimentario. La memoria técnica subraya que este etanol "se obtiene de residuo y no afecta al mercado alimentario (equilibrio alimentario)" y lo considera "imprescindible en la producción de biocombustibles verdes" y "vector energético estratégico para Europa frente a la volatilidad de los mercados de combustibles fósiles", además de su uso como desinfectante sanitario ante posibles nuevas pandemias.

Gráfico explicativo de la cadena de  producción de etanol para la industria farmacéutica, perfumería, y alimentación. | B. Z.

Gráfico explicativo de la cadena de producción de etanol para la industria farmacéutica, perfumería, y alimentación. / B. Z.

Polifenoles y vino ligth

Junto al etanol, la planta producirá tartratos, polifenoles y vino 0,0 a partir de los mismos residuos vitivinícolas. Las sales tartáricas se describen como "producto clave en la obtención del ácido tartárico natural" y "producto clave en industria enológica (economía circular, sale de la bodega y vuelve a la bodega) y la industria alimentaria", mientras que los polifenoles se presentan como una "gran familia de compuestos con un amplio espectro de mercados (alimentario, cosmético, farmacéutico…)" con usos como colorante alimentario y compuestos antioxidantes o cardiosaludables.

La línea de polifenoles se apoyará en una tecnología innovadora, en proceso de patente, que según la documentación interna ofrece "mayor rendimiento y menor impacto ambiental que las tecnologías existentes", al utilizar menos disolventes y trabajar en continuo en lugar de por tandas de producción. Los extractos de polifenoles permiten "conseguir todos sus beneficios sin necesidad de tomar vino", abriendo la puerta a aplicaciones en alimentación, cosmética y farmacia.

El apartado de productos incluye también la elaboración de vino 0,0 o vino light, orientado a "los nuevos mercados que solicitan bebidas con menor graduación alcohólica, pero con la misma calidad organoléptica".

A partir de las pepitas de uva se obtendrá aceite de semilla de uva, "muy valorado en cosmética, salud y alimentación", y otros ingredientes funcionales derivados de los residuos de pieles y raspones.

Inversión y empleo

La inversión prevista para la implantación de la planta en Benavente asciende a 30 millones de euros, según las conversaciones mantenidas con Blanco. En el caso de Benavente, la empresa estima la creación de más de 100 empleos.

La planta que ya opera en Alava y que sería similar a la que plantea en Benavente, se ha diseñado con criterios de neutralidad de carbono y máxima eficiencia energética e hídrica. La memoria explica que la instalación "está diseñada para tener la máxima eficiencia energética e hídrica y el mínimo impacto ambiental consiguiendo la neutralidad de carbono", entendida como emisiones netas de CO₂ iguales a cero mediante la reducción de gases de efecto invernadero y el uso de energías renovables. La estrategia se basa en energía solar fotovoltaica y termosolar, caldera de biomasa y cogeneración eléctrica a partir de la materia orgánica presente en las aguas de proceso.

Imagen corporativa de una planta de producción de etanol. | B. Z.

Imagen corporativa de una planta de producción de etanol. | B. Z.

En el ámbito de la biomasa, el proyecto detalla que el CO₂ emitido al quemar los pellets generados con raspones y hollejos autogenerados en la planta "es igual o inferior al absorbido por las viñas para su crecimiento durante el año".

Parte del carbono absorbido se transforma en subproductos de alto valor (alcohol, tartratos, polifenoles), de modo que "el carbono que vuelve a la atmósfera desde la caldera es menor que el absorbido por la planta durante el año". Además, se prevé la autogeneración de combustible para la caldera industrial a partir de pieles y raspones ya agotados.

Gestión del agua

La gestión del agua se articula mediante una estación depuradora propia (EDAR) para las aguas de proceso, evitando la necesidad de infraestructuras externas. El diseño incorpora "sistemas integrados de recuperación de calor y energía (intercambiadores de calor)” y persigue la “máxima reutilización del agua depurada en los procesos de la planta".

La documentación aportada por la empresa subraya que "la planta no ‘consume’ agua, sino que la capta, la utiliza en el proceso y la devuelve al sistema depurada", con una calidad equivalente al agua de río utilizada para potabilizar, apta para cualquier uso posterior.

En cuanto al impacto en el entorno, la materia prima se almacenará en silos cerrados "para minimizar posibles afecciones al entorno (imagen, olores, etc.)" y los gases de combustión de la caldera de pellets se tratarán mediante equipos industriales, "más eficientes y menos contaminantes que la caldera de pellets de casa".

La empresa destaca también medidas de movilidad sostenible, con control de llenado de contenedores para maximizar la carga de cada viaje y mejorar la eficiencia en la gestión y el control de calidad de la materia prima.

Expansión en el noroeste peninsular

BioZambrana subraya su diferencia tecnológica frente a la competencia, al presentar una planta "diseñada para ser eficiente” y no basada en “parchear tecnología del siglo XIX para tratar de ser menos contaminantes".

En la documentación se citan ejemplos como Gestrevin (Utiel-Requena), inaugurada en 2002 con una inversión de 11 millones de euros y mejoras posteriores por su consumo de agua, y Viña Oliva (Almendralejo), inaugurada en 2010 con 7,6 millones de euros, que "compró los equipos de una antigua planta de destilación y los reubicó en otra parcela". Frente a estas referencias, BioZambrana indica que "únicamente nuestros equipos productivos y la planta de depuración de aguas de procesos cuestan 24 millones de euros".

La implantación en Benavente se enmarca en la expansión de la empresa en el noroeste peninsular, aprovechando la disponibilidad de materia prima vitivinícola en la región y la ausencia de una planta de estas características.

La presentación corporativa resume esta situación en la idea de que "la necesidad existe, la demanda también, solo falta la planta", y añade que "Europa necesita etanol, la región lo tiene, la planta adecuada todavía no existe aquí".

La compañía plantea la inversión como una actuación con retorno económico y propósito definido en términos de gestión de residuos, generación de energía renovable y mantenimiento del valor económico en el territorio.

Tracking Pixel Contents