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Entrevista | Lola Eiffel Directora, guionista y productora de «180836 Bernarda»

"Seamos conscientes de lo que pasó para que no vuelva a repetirse"

Lola Eiffel presenta en Benavente el día 27 la obra de teatro en la que representa la historia vivida por su familia por el fusilamiento de su bisabuelo el 18 de agosto de 1936. La autora rinde así homenaje a sus bisabuelos de Fuentes de Ropel.

Lola Eiffel, ayer en el Teatro Reina Sofía de Benavente. | E. P.

Lola Eiffel, ayer en el Teatro Reina Sofía de Benavente. | E. P.

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"180836 Bernarda" parte de una historia muy personal de su familia. ¿En qué momento sintió que ese episodio necesitaba convertirse en una obra de teatro?

Mi abuela Fermina siempre decía que esto hay que contarlo, porque no se puede olvidar todo lo que pasó y todo lo que sufrieron. Es algo que lo he tenido como muy inculcado en casa desde que era muy pequeña, además mis abuelos eran exiliados, entonces yo sí que tenía la conciencia de mis abuelos que no pueden estar en España. Para mi abuela siempre fue su sueño poder encontrar a su padre y cuando se estaba muriendo en el hospital, ella casi agonizando volvía a cantar "Los fusilamientos de Jaca", que era una canción que siempre a mi hermano y a mí nos bombardeó para que nos la aprendiéramos desde que éramos pequeños. Ella me hizo prometerle que iba a encontrar a Froilán. Yo por mediación de Chusa Izquierdo, que fue la historiadora que me ayudó muchísimo, lo encontré y pensé que tengo que contar todo este procedimiento, porque fueron muchos años y mucho trabajo de campo y mucha censura.

El título remite directamente a una fecha. ¿Qué ocurrió exactamente el 18 de agosto de 1936 y por qué decidió que ese momento marcara el eje del espectáculo?.

En esa fecha estábamos en guerra. El día 18 de julio, un mes antes, hubo una sublevación en España y un mes después matan a mi bisabuelo en el desmonte de Castrogonzalo. El mismo día, casualidad, que matan a Federico García Lorca en la carretera de la muerte entre Víznar y Alfacar. Esa fecha, 18 de agosto de 1936, es clave.

Este proyecto nació hace unos años en un formato más pequeño. ¿Cómo ha sido el proceso de crecimiento hasta llegar ahora a este montaje de gran formato?

Para mí es una manera de homenajear a mi bisabuelo y mi bisabuela Bernarda. Ese es su nombre. Todo el mundo piensa que es un espectáculo como muy político por la fecha y claro que hay política, por supuesto, hablo del fusilamiento, pero también de lo que vive una niña y cómo se hace mujer con una mochila ancestral así de potente. Y de cuando eres pequeña y te vas en verano a Francia y vas a un país en el cual la libertad no tenía nada que ver con la libertad que teníamos aquí. Aquí en España no teníamos libertad.

Una "mochila generacional" que ¿cómo cree que ha influido en quién es usted hoy?

Pues la he ido soltando, porque claro, el hecho de poder encontrar a mi bisabuelo ha sido una mochila bastante grande, aunque no me pude llevar los restos a Fuentes de Ropel, que era mi sueño y era lo que yo le prometí realmente a mi abuela. Es como quitarte un gran peso de encima. Lo que pasa es que el espectáculo también ha traído censura y entonces piensas qué penita que la historia se repite, que siguen existiendo esos enfrentamientos.

Después de tantos años siguen esos enfrentamientos ideológicos.

Lo estamos viendo. Hay una convulsión política enorme, volvemos otra vez a esos lados tan opuestos y creo que no hemos aprendido nada y es lo triste. El espectáculo es un poco contar esto para que no se vuelva a repetir, porque al final quien organiza las guerras no muere, el que muere es el pueblo.

Viene de la gimnasia rítmica, la danza . ¿Cómo se integra el movimiento con la palabra en esta obra?

Hay mucho trabajo detrás. El cuerpo habla más de lo que nosotros nos pensamos. Desde pequeñitos siempre hemos bailado cuando nos han puesto una música, tengamos ritmo o no. El movimiento siempre ha estado en mí porque ha sido como mi código de expresión y para hacer un espectáculo así tienes que ir a buscar un poco en el cuerpo cómo lo quieres contar para que la gente lo entienda cuando está en el patio de butacas.

¿Ha sido difícil mantener al respeto a la historia familiar a la hora de llevarlo a escena e intentar? Porque también hay parte de ficción ¿no?

Hay un poquito de parte de ficción para que haya un poco de humor, pero hay muy poquitas cosas de ficción. Realmente hay muchos hechos reales. Pero hay momentos de ficción para que quede todo más hilado.

¿Y ha sido difícil mantener el respeto a la historia familiar?

Sí que se ha mantenido ese respeto. De hecho, aquí en Benavente es donde más gente va a venir de la familia. Es mucha presión porque viene toda la familia de Vitoria, del País Vasco, que es donde queda mucha más gente, y de Fuentes de Ropel. Y luego está también, que es algo que me hace mucha ilusión, la familia de Esteban Martín Zamora. Con mis bisabuelos encontramos a Esteban, que creemos que era amigo suyo. Les fusilaron el mismo día y todavía sigue viva Pilar, que es su hija de 93 años y vive en Benavente. Entonces me hace especial ilusión porque es una de las hijas que vive de los dos fusilados, ya la única.

¿Y a lo largo de la obra no sé si hay algún momento que es especialmente, vamos a decir, emotivo para usted interpretarlo?

Sí, el momento del monólogo en que hablo como que soy mi bisabuela y realmente cuento todo lo que las hicieron, pero en primera persona. O sea, entonces eso sí que ha sido... Ha sido muy duro trabajar ese texto. Tuve a María San Miguel, que es una actriz y dramaturga que me ayudó mucho en la parte interpretativa, pero es el momento más duro de toda la obra, desde luego.

Para alguien que entre en el teatro el día 27 de marzo, ¿qué le gustaría que se llevase de esta interpretación?

Sobre todo, que ojalá seamos conscientes de lo que pasó para que no vuelva a repetirse. Creo que la gente puede tener diferentes ideologías, pero, sobre todo, hay que tener respeto. Y que, sobre todo, que venir al teatro es algo bonito, que te cuenten las cosas de otra manera a través de las artes escénicas. Pero, sobre todo, que la historia no se repita.

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