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Servicios sociales

La "falta de personal y medios compromete la atención" en la Residencia Mixta de Benavente

CGT y profesionales denuncian sobrecarga laboral, incumplimientos en prevención de riesgos y recursos insuficientes que afectan a residentes y trabajadores

Profesionales y el sindicato CGT denuncian el deterioro de la atención en la Residencia Mixt Los Valles de Benavente.

Profesionales y el sindicato CGT denuncian el deterioro de la atención en la Residencia Mixt Los Valles de Benavente. / J. A. G.

Benavente

El Sindicato de Oficios Varios de la CGT de Zamora ha difundido un comunicado en el que denuncia un “grave deterioro” de las condiciones asistenciales y laborales en la Residencia Mixta de Benavente, derivado de la falta estructural de personal, la no cobertura de bajas en todas las categorías profesionales y la insuficiencia de medios materiales adecuados. Según CGT, “esta situación está comprometiendo directamente la calidad del servicio público prestado y la seguridad tanto de las personas residentes como de los trabajadores”.

Uno de los puntos que el sindicato califica como especialmente significativo es la situación del personal TAD en la tercera planta, donde se alojan de manera provisional, debido a las obras en el centro, usuarios con diferentes patologías y grados de dependencia. Esta combinación de perfiles implica, de acuerdo con el comunicado, una elevada carga asistencial y una atención “especialmente compleja” para los profesionales que trabajan en esa zona.

El dispositivo de la tercera planta se constituyó inicialmente con personal voluntario, bajo el compromiso expreso de que la plantilla estaría formada por 17 profesionales, cifra considerada necesaria para garantizar una atención adecuada y unas condiciones de trabajo dignas y seguras. Sin embargo, en la actualidad la plantilla se ha reducido a 14 trabajadores y trabajadoras, sin reposición de los puestos, lo que, según la denuncia, genera una “evidente sobrecarga laboral” para el personal existente y altera las condiciones organizativas inicialmente pactadas.

Incumplimientos en salud laboral

El comunicado subraya además la existencia de profesionales TAD con limitaciones y adaptaciones prescritas por el servicio de Salud Laboral, que no se estarían cumpliendo de forma efectiva. Esta circunstancia, señalan, supone un incumplimiento de las obligaciones empresariales en materia de prevención de riesgos laborales y de protección de la salud de las personas trabajadoras, al no respetarse las restricciones indicadas para estos empleados.

La escasez de personal no se limita a los Técnicos de Atención Directa (TAD), sino que se extiende al conjunto de categorías profesionales que sostienen el funcionamiento del centro. La organización sindical denuncia que la no cobertura sistemática de bajas, permisos y ausencias consolida “un modelo asistencial sostenido sobre la sobrecarga permanente de quienes permanecen en sus puestos”, lo que se traduce en un incremento constante de la presión sobre las plantillas.

La residencia durante el periodo de obras.

La residencia durante el periodo de obras. / J. A. G.

En el comunicado se afirma que “no cubrir a un trabajador es sobrecargar a todos los demás” y que “no contratar es recortar cuidados”, en referencia al impacto directo que la falta de personal tiene sobre la atención. La organización incide en que se trata de “una atención cada vez más exigente con cada vez menos profesionales”, en un contexto en el que las necesidades de los residentes requieren una dedicación continua.

Las personas residentes, según se describe, presentan altos niveles de dependencia, deterioro cognitivo y necesidades complejas que exigen una atención especializada y centrada en la persona. Sin embargo, la dotación actual de personal “impide materialmente garantizar tiempos adecuados de atención”, lo que, de acuerdo con el comunicado, compromete la calidad asistencial y vulnera el derecho de los residentes a recibir cuidados dignos.

"Presión constante"

El personal se ve obligado a realizar movilizaciones, aseos, cambios posturales, traslados y acompañamientos en condiciones de presión constante, sin recursos humanos suficientes y sin el tiempo necesario para prestar la atención que consideran que las personas residentes merecen. CGT afirma que “la calidad asistencial no puede sostenerse sobre la sobrecarga del trabajador”, en referencia al límite de la capacidad de los equipos para absorber más carga de trabajo.

A esta situación se suma la existencia de entre 25 y 35 camas no ergonómicas en la Zona Anexo Asistida, lo que dificulta el trabajo diario y aumenta el riesgo de lesiones musculoesqueléticas entre los profesionales. El comunicado sostiene que “no se puede garantizar la seguridad laboral sin medios ni personal suficiente”, vinculando directamente la falta de equipamiento adecuado con la prevención de riesgos laborales.

El sindicato denuncia también que los actuales ratios de personal no han sido revisados conforme a la evolución del perfil de dependencia de los residentes ni a sus necesidades reales en las actividades básicas de la vida diaria. Según el texto, “este modelo organizativo ignora la realidad asistencial y traslada la presión directamente a los trabajadores, deteriorando progresivamente tanto sus condiciones laborales como la calidad del servicio”.

En el comunicado se recuerda que “los residentes no son cifras” y que son “personas con necesidades reales que requieren atención real”, en referencia a la necesidad de adaptar los recursos a la situación concreta de cada usuario. Los profesionales consideran que no puede utilizarse de forma permanente el argumento de que la falta de contrataciones responde únicamente a decisiones administrativas de la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León.

Una imagen de residentes en el comedor del centro Los Valles de Benavente.

Una imagen de residentes en el comedor del centro Los Valles de Benavente. / J. A. G.

La organización sindical sostiene que la dirección del centro tiene la obligación de defender activamente la calidad asistencial, reclamando los recursos humanos y materiales necesarios y exigiendo soluciones eficaces. Al mismo tiempo, atribuye a la Junta de Castilla y León la responsabilidad de asegurar que los centros públicos dispongan de medios suficientes para prestar una atención de calidad, especialmente en un contexto como el de Zamora, donde el envejecimiento de la población refuerza la necesidad de servicios públicos de atención residencial.

El funcionamiento actual de la residencia se mantiene, según el comunicado, gracias al compromiso, la profesionalidad y la responsabilidad del personal, que continúa prestando cuidados esenciales pese a las carencias estructurales. No obstante, se advierte de que “esta situación es insostenible y no puede seguir normalizándose”, al considerar que la continuidad del modelo basado en la sobrecarga de los trabajadores no es viable a largo plazo.

Falta de recursos

En el texto se afirma que “no se puede exigir vocación para suplir la falta de recursos”, ni “hablar de calidad mientras se mantiene la precariedad estructural”, ni “sostener un servicio público sobre el desgaste de sus trabajadores”. Estas expresiones se utilizan para subrayar que la motivación profesional no puede sustituir a la dotación adecuada de medios humanos y materiales.

Los profesionales de la residencia exigen la adopción inmediata de medidas que garanticen la cobertura efectiva de todas las bajas, permisos y ausencias en todas las categorías profesionales, así como el incremento real de las plantillas conforme a las necesidades asistenciales del centro. Entre las demandas se incluye también la renovación inmediata de las camas no ergonómicas existentes en la Zona Anexo Asistida y el cumplimiento efectivo de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales.

Asimismo, reclaman la revisión de los ratios de personal para adaptarlos a la realidad asistencial y la dotación de los medios humanos y materiales necesarios para garantizar una atención digna. El comunicado concluye afirmando que “la población de Benavente y de la provincia de Zamora merece un servicio público de calidad” y que “garantizarlo no es una opción, es una obligación”.

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