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Reivindicación laboral

Los trabajadores del Grupo Losán denuncian la paralización del proyecto industrial y convocan movilizaciones

La plantilla de las factorías, incluida la de Villabrázaro, alerta del deterioro irreversible por la demora del inversor, la falta de liquidez y el incumplimiento de pagos

Los trabajadores de Losán en toda España, incluidos los de la fábrica de Villabrázaro, anuncian movilizaciones.

Los trabajadores de Losán en toda España, incluidos los de la fábrica de Villabrázaro, anuncian movilizaciones. / J. A. G.

Benavente

La plantilla del Grupo Losán, con presencia en Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha, ha hecho pública su preocupación por la situación límite que atraviesan las distintas factorías del grupo. Los trabajadores denuncian que la prolongada demora en la entrada del nuevo inversor, un proceso que consideran directamente vinculado a la responsabilidad de la dirección, está generando un escenario de inestabilidad que afecta gravemente a las condiciones laborales y personales de los empleados.

La falta de liquidez se ha trasladado de forma directa al personal, al que se le adeudan la nómina del mes de noviembre, la paga extraordinaria de Navidad y la nómina de diciembre. Según la plantilla, no existe una hoja de ruta clara ni compromisos firmes por parte de la empresa que permitan garantizar el cumplimiento de las obligaciones salariales más básicas.

Este problema no es considerado por los trabajadores como una situación puntual, sino como un conflicto estructural, derivado de una gestión empresarial que no ha logrado asegurar la continuidad de los pagos. En consecuencia, se ha producido un goteo constante de salidas de empleados, muchas de ellas respaldadas por sentencias judiciales que constatan el incumplimiento reiterado de las obligaciones salariales.

Han anunciado movilizaciones a través de una nota de prensa en la que explican detalladamente su situación.

Han anunciado movilizaciones a través de una nota de prensa en la que explican detalladamente su situación. / J. A. G.

El resultado ha sido un notable adelgazamiento de las plantillas en todas las factorías, lo que pone en duda la capacidad del grupo para retomar la actividad productiva con garantías mínimas, incluso en el caso de que la operación con el inversor llegue a cerrarse. La pérdida de personal no solo implica la desaparición de puestos de trabajo, sino también la pérdida de conocimiento industrial, experiencia técnica y capital humano acumulado durante décadas en un grupo que ha sido referencia en el sector de la madera.

Cada salida forzada debilita el proyecto industrial y acerca un escenario de desmantelamiento silencioso de las fábricas. Los trabajadores advierten que cada semana de retraso agrava la situación social de las familias afectadas y erosiona la confianza en la viabilidad futura del proyecto.

La plantilla expresa su profunda decepción ante la actitud de los protagonistas implicados en el proceso: la dirección del Grupo Losán, la banca, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dependiente del Gobierno central, y las instituciones autonómicas de Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha. Pese a haber dado su visto bueno a la operación con el inversor, los trabajadores consideran que estas entidades permanecen en una posición de inacción, sin exigir responsabilidades por los retrasos acumulados ni imponer penalizaciones por incumplimiento.

Los empleados reclaman una implicación real y efectiva de todas las partes, acorde con la dimensión social e industrial del Grupo Losán, cuyas plantas sostienen empleo directo e indirecto en varias comunidades autónomas y resultan estratégicas para comarcas rurales donde las alternativas laborales son escasas o inexistentes.

La paciencia de la plantilla se encuentra al límite. Los trabajadores aseguran haber soportado años de sacrificios y no están dispuestos a seguir sosteniendo una situación en la que las nóminas no se pagan y la operación con el inversor se prolonga indefinidamente. Reclaman decisiones inmediatas, pagos urgentes y una actuación firme de todas las partes implicadas.

La defensa del empleo y del futuro industrial exige, según los trabajadores, pasar de las palabras a los hechos. Por ello, han convocado una manifestación conjunta en cada centro de trabajo del grupo, incluida la factoría de Villabrázaro, para el próximo 15 de enero.

El lema de la movilización será claro: “Queremos trabajar y cobrar, no mendigar”, en un intento de visibilizar la gravedad de la situación y exigir soluciones inmediatas.

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