Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Economía

Uno de cada cinco vecinos de Benavente vive con menos de 10.000 euros al año

La renta media de los benaventanos mejora, aunque la vulnerabilidad en mujeres, mayores y población extranjera persiste y crecen los hogares de una persona

La brecha de género y nacionalidad persiste en la distribución de la renta en Benavente.

La brecha de género y nacionalidad persiste en la distribución de la renta en Benavente. / J. A. G.

Benavente

Benavente ha experimentado una mejora sostenida en los niveles de renta entre 2015 y 2023, según la última actualización de la distribución de renta de los hogares publicada por el Instituto Nacional de Estadística. La renta neta media por persona pasó de 9.200 euros en 2015 a 12.722 euros en 2023, lo que supone un incremento del 38%, si bien está muy por debajo de la media nacional, que supera los 15.036 euros.

En la ciudad, otro indicador, la renta neta media por hogar, aumentó de 22.340 euros a 29.015 euros, mientras que la renta por unidad de consumo se elevó de 13.523 euros a 18.194 euros. La mediana de renta por unidad de consumo, indicador clave para medir el ingreso típico de los benaventanos, creció un 42%, pasando de 11.550 euros a 16.450 euros. También se registró un aumento en la renta bruta media por persona, que subió de 10.623 euros a 14.918 euros, y por hogar, de 25.795 euros a 34.022 euros. Estas mejoras se han producido a lo largo de ocho años.

La estructura de ingresos en Benavente sigue dominada por el salario, que representa el 57,6% del total en 2023. Las pensiones han ganado peso, alcanzando el 23,6%, reflejo del envejecimiento poblacional. Las prestaciones por desempleo descendieron al 2,2% tras el pico del 5,0 % en 2020, durante el Covid, mientras que las otras prestaciones se situaron en el 5,1%. Los otros ingresos, que incluyen rentas del capital y actividades secundarias, han disminuido del 15,7% en 2015 al 11,5% en 2023, último año de análisis del INE.

Caída de la pobreza relativa

La proporción de población con ingresos bajos ha descendido de forma significativa. En 2023, el 19,2% de la población tenía ingresos por unidad de consumo inferiores a 10.000 euros, frente al 41,2% en 2015. El grupo más vulnerable sigue siendo el de las mujeres, con un 20,4 % bajo ese umbral, frente al 18% en hombres. En el tramo más extremo (menos de 5.000 euros), la proporción total cayó del 14,0% al 4,4%.

Por grupos de edad, los mayores de 65 años y los menores de 18 años siguen siendo los más expuestos a la pobreza relativa. En 2023, el 25% de los mayores y el 20% de los menores estaban por debajo del umbral de 10.000 euros, aunque ambos grupos han mejorado respecto a 2015. Son uno de cada cinco vecinos los que se encuentran en esta situación. Los adultos de 30 a 44 años han salido completamente de la pobreza relativa, con 0% en todos los umbrales desde 2020.

La población extranjera presenta tasas de pobreza mucho más elevadas que la española. En 2023, el 40,5 % de los extranjeros tenía ingresos por unidad de consumo inferiores a 10.000 euros, frente al 17,1% de los españoles. Las mujeres extranjeras son el grupo más vulnerable, con un 41,7% bajo ese umbral, frente al 37,3% en hombres extranjeros.

Los indicadores de desigualdad también muestran una mejora relativa. El porcentaje de población con ingresos por debajo del 60% de la mediana pasó del 30,9% en 2015 al 26,0% en 2023. En el extremo superior, la población con ingresos por encima del 200 % de la mediana cayó del 8,1% al 3,7%, lo que sugiere una menor concentración de riqueza. Las mujeres siguen teniendo mayor presencia en los tramos bajos y menor en los altos.

Indicadores de desigualdad

La ciudad ha logrado reducir también de forma sostenida su desigualdad económica entre 2015 y 2023. Así, el índice de Gini, principal indicador internacional para medir la desigualdad en la distribución de los ingresos, ha descendido de 34,1% en 2015 a 28,8% en 2023, lo que representa una caída de más de cinco puntos en ocho años.

Este índice, que oscila entre 0 (igualdad perfecta) y 100 (desigualdad total), se considera bajo cuando se sitúa por debajo de 30%. En el caso de Benavente, el valor de 28,8% alcanzado en 2023 lo sitúa por primera vez en el rango de desigualdad baja, tras haber permanecido durante años en niveles moderados. La evolución ha sido progresiva: en 2016 se registró un 33,2%, en 2018 un 31,1%, y desde 2020 se ha mantenido por debajo del 30%.

El indicador P80/P20, que compara los ingresos del percentil 80 (hogares con ingresos altos) con los del percentil 20 (hogares con ingresos bajos), también muestra una mejora significativa. En 2015, el valor era de 2,8, lo que indicaba que los hogares más ricos ganaban casi tres veces más que los más pobres. En 2023, el ratio se ha reducido a 2,5, consolidando una brecha de ingresos más estrecha entre los extremos de la distribución.

Este indicador ha mostrado una evolución más estable que el índice de Gini. Desde 2017, cuando se mantenía en 2,8, ha descendido progresivamente: 2,6 en 2018, 2,4 en 2020, 2,3 en 2021, el mejor dato, subiendo hasta 2,5 durante los dos últimos años. La reducción simultánea de ambos indicadores refleja una mejor distribución de la renta entre los hogares de Benavente, en línea con el aumento de la mediana de ingresos y la disminución de la población en situación de pobreza que recogen otros indicadores del INE.

Demográficamente, Benavente ha perdido más de mil habitantes en ocho años, pasando de 18.113 en 2015 a 17.088 en 2023. La edad media ha aumentado de 42,6 a 45,6 años. El porcentaje de menores de 18 años ha descendido del 17,7% al 15,2%, mientras que el de mayores de 65 años ha subido del 18,9% al 22,3%. El tamaño medio del hogar se ha reducido de 2,4 a 2,3 personas, y los hogares unipersonales han aumentado del 31,9% al 34,3%. La población española ha descendido del 95% al 92,3%, reflejando un ligero aumento de la población extranjera.

En conjunto, los datos del INE muestran una mejora en los niveles de renta y una reducción de la pobreza relativa, pero también evidencian un proceso de envejecimiento, pérdida de población y persistencia de desigualdades por sexo, edad y nacionalidad.

Tracking Pixel Contents