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Entrevista | Toni Acosta Actriz en "Una madre de película"

Toni Acosta, actriz: "Estar encima del escenario sola, a pesar de la responsabilidad, para mí es un regalo"

La actriz y humorista Toni Acosta está esta tarde en el Teatro Reina Sofía de Benavente con el espectáculo "Una madre de película". Acosta asegura que "este espectáculo tiene mucho humor y mucha nostalgia también" y su reto "alegrar la tarde a la gente".

Toni Acosta durante su puesta en escena de «Una madre de película». | CEDIDA

Toni Acosta durante su puesta en escena de «Una madre de película». | CEDIDA

"Una madre de película" nace de una experiencia muy personal. ¿Cuándo sintió que ese momento de su vida, el del "Nido vacío" podía transformarse en teatro?.

Pienso que las cosas más personales son las que dan lugar a los espectáculos más bonitos, más íntimos. Este tiene mucho humor, pero mucha nostalgia. Me sucedió que mi hijo se fue a estudiar fuera y mi hija era mucho más pequeña, con 14 años, quiso hacer un trimestre en Irlanda. A mí esto me golpeó demasiado pronto. Digo, uy, ¿qué es esto que ha pasado? No tenía tanto que ver con la soledad, tenía que ver más con tener yo el control de los cuidados de mis hijos, que lo había tenido hasta hace nada, y de repente se van. Esa fue la reflexión que le lancé primero a Jesús Cimarro, nuestro productor de Pentación, y luego busqué a Juan Carlos Rubio, que muy inteligentemente me dijo, yo soy padre, pero yo soy hijo.

Cambia la dimensión, porque aunque no todas las mujeres sean madres sí que son hijas.

Hay algo ahí que te conecta con cómo me fui yo del nido. Antes nos íbamos sin móviles, ni videollamadas, ni WhatsApp. De alguna manera es algo de lo que no se habla, como tantas otras cosas que afectan más a las mujeres. Yo ahora sí que siento una profunda empatía por mis padres, por los dos, por cómo vivieron ese momento de casa vacía.

¿Cómo fue ese proceso creativo junto a Juan Carlos Rubio? .

El mérito de la escritura es suyo absolutamente. Lo que pasa es que yo sí que le pasé mis diarios, la novela que estaba escribiendo, que luego publiqué en marzo, "Un caracol en mi armario". El libro tiene más que ver con un caso de bullying, cómo lo vive la madre de la niña. Pero es verdad que luego cuando iba desarrollando yo el libro, pues me aparecían ahí tres generaciones de mujeres y Juan Carlos se interesó mucho, mucho por lo que era la relación de la abuela y la madre. La abuela de la niña en mi novela. Y luego ya se modificó mucho ensayando. Porque a Juan Carlos le gusta que el texto esté vivo y en los ensayos dio lugar a modificar cosas, a quitar cosas, a hacer que el texto se ajustara al tiempo que nosotros queríamos, que no queríamos que se pasara de una hora y veinte, una hora y veinticinco. Y la verdad que estamos muy felices y que, allá donde vamos, la gente lo recibe con muchísimo amor y con muchas carcajadas.

La obra es un homenaje a la generación de nuestras madres, ¿no?

Sí claro, de alguna manera quizá es lo que más cala en la gente al final de la función. Un homenaje a las madres en general, porque yo creo que las madres somos superheroínas, especialmente educando en los tiempos que nos ha tocado educar a nosotras. Creo verdaderamente que nuestros padres lo tenían más fácil.

Eva María, su personaje, es muy cinéfila, ¿pero qué papel juega el cine en su vida personal?

Yo soy una enamorada del cine ya como espectadora, independientemente de que yo sea actriz, a mí me encanta ir al cine, me encanta esa liturgia de seguir yendo a la sala de cine, donde se apagan las luces y todo pasa a ser verdad, porque me lo creo todo. Eva María lo que hace, y esto es muy bonito, es un poco como refugiarse en las películas antiguas, tiene que ver con la relación con su padre y un amor por el cine que ha heredado de él y es muy bonito. Son ideas de Juan Carlos, que tiene muchísimo talento, como dramaturgo y como director. La idea de que el cine recorriera toda la función fue suya.

¿Y cómo vive esta experiencia de estar completamente sola frente al público?.

Yo me la gozo. No tengo una sensación de soledad. Al principio me costaba más, y era más, yo te diría que un reto, pero la verdad es que yo ahora, ya llevamos 80 funciones, y sigo descubriendo cosas en cada función. Cada lugar es diferente, cada público es distinto, y estar encima del escenario sola, a pesar de la responsabilidad que supone, para mí es un regalo, esta función es un regalo.

¿Qué espera que se lleve la gente cuando salga de ver "Una madre de película?

Que se lo pasen muy bien y que luego me cuenten. No me gusta pedir nada. Yo voy allí, voy a ofrecer mi trabajo, y ojalá salgan contentos. Ese sería el logro. Alegrarle la tarde a la gente es un poco mi objetivo. Vamos a hacer cosas bonitas que hagan pasarlo bien a la gente.

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