Entrevista | Judith Furquet Micóloga
"La Micología da un valor añadido al sector económico de la España vaciada"
"Una de las funciones de las asociaciones es formar para que se trate a las setas como se merecen, todas cumplen una función"

Judith Furquet, en las Jornadas Micológicas de Benavente. / E. P.
La micóloga Judith Furquet ha sido la encargada de cerrar las charlas organizadas por la Asociación Micológica de Benavente con motivo de las XVII Jornadas Micológicas de Benavente que se celebran en el Parador de Turismo. La secretaria de la Federación de Asociaciones Micológicas de Castilla y León, es la propietaria de "Seteando ando", un negocio dedicado a la formación en Micología y es auditora en seguridad alimentaria. En Benavente ha ofrecido una interesante charla bajo el título "¿Se come? Bueno, quizás solo una vez" en la que ha explicado algunos mitos relacionados con las setas y también cómo identificar las setas comestibles.
–Castilla y León es una de las zonas de las más prolíferas de España en cuanto a la Micología. ¿Existe todavía un mundo casi por explorar?
–Está casi todo explorado, en cuanto a las setas comestibles. Sobre todo, Soria, Ávila, Zamora, es decir, donde se dan muchas setas comestibles. También alguna zona de Segovia y de Valladolid. Y en esas zonas donde se dan muchas setas comestibles, pues ahí también es donde más permisos se piden. Por ejemplo, Soria este año, en expedición de permisos, el primer día que se abrió la temporada, no sé si fueron casi 10.000 permisos los que se expidieron.
–Pero las setas no solo son para comer.
–Claro y ahí hay un mundo por explorar. Yo lo que hago es formar a la gente en Micología, es decir, yo me dedico a que la gente aprenda otras setas que no solo son para comer. Es algo que a mí me encanta, porque no les llevo a buscar setas comestibles, sino les llevo a buscar muchas setas diferentes, y las setas tienen su función en la naturaleza, y cada una de las especies, pues tiene una curiosidad. Yo me dedico un poco a acercar el mundo de la Micología, que es un mundo muy complejo, pero no solo en tema de comestibilidad, sino en tema de recurso y de las funciones que tienen las setas en los bosques.
–Podríamos decir que hay que saber mirar a las setas de un modo diferente, no solamente con un fin comestible.
–Muchas veces a esas setas que no son comestibles no se las trata bien, se les dan patadas, o las estropean y las arrancan, y al final todas las setas hacen una función en la naturaleza. Por ejemplo, los boletus, los níscalos, las amanitas, que a lo mejor es la seta que más conoce la gente, esas son setas micorrícicas. ¿Eso qué significa? Significa que el micelio del hongo, que no lo vemos, que está debajo de la tierra, que es como si dijéramos la raíz de la seta, lo que hace es engancharse a las raíces de los árboles y entonces crean una simbiosis y ambos organismos se aportan nutrientes. Por ejemplo, el hongo al árbol le aporta agua, porque el hongo llega más profundamente que las raíces de los árboles, entonces el hongo al árbol le aporta agua, hidratos de carbono; y el árbol al hongo le aporta otra serie de sustancias y otra serie de nutrientes como vitaminas y minerales.
–Crecen en armonía.
–Así es. Porque ambos se aportan cosas mutuamente y esa es una de las funciones de las setas micorrícicas. Otra de las funciones de las setas de la naturaleza es que son descomponedores del monte, es decir, cuando vamos paseando, y vemos esas ramas que están caídas en el suelo, que es donde crecen los hongos, lo que ocurre es que los hongos descomponen esa madera y esa descomposición, como si dijéramos, la transforman en minerales que devuelven al suelo y así se van creando los hongos también.
–¿Cuál cree que es la labor de las asociaciones micológicas en cuanto a concienciación sobre la conservación de los recursos micológicos?
–Es una labor muy importante. Las asociaciones micológicas también lo que hacemos es enseñar a recolectar, porque cuando vamos al monte, alguna salida que tenemos, pues está el monte destrozado, porque la gente ha ido a recoger setas con rastrillos, por ejemplo. Entonces una de las funciones de las asociaciones es esa valorización del recurso, tratar a las setas como se merecen, tratar al monte como se merece, y explicarles que todas cumplen una función.
–¿Qué aspectos son mejorables en esa necesaria conservación de los recursos micológicos?
–En cuanto a la legislación ya se ha regulado poner límites en la recogida de setas atendiendo, por ejemplo, a tamaños mínimos de recolección. También están legislados los kilos de recogida, dependiendo si vas a pasar un fin de semana al campo o si eres un recolector profesional. Lo que sí que ahora mismo es un poco lío la regulación y, sobre todo, en temas de excursiones o cosas que hacemos en las asociaciones.
–¿Porque hay diferentes tipos de regulación?
–Eso es. Está la regulación de Micocyl, que es la Junta de Castilla y León. Tú te sacas un permiso y te lo sacas por internet, perfecto, entonces ahí no hay problema. Pero en el bosque de al lado, no está regulado por Micocyl, sino que está regulado por el ayuntamiento, por lo que para poder recoger setas del monte de al lado, tienes que sacarte un permiso del ayuntamiento. Pero el ayuntamiento, a no ser que seas del pueblo, puede que no te deje recoger setas. A su vez, en el monte de al lado, que linda con los otros dos, es de una junta vecinal y tú ahí no puedes entrar porque solo es para los vecinos. Lo cierto es que Micocyl lo tiene muy bien regulado, sobre todo, cuando hacemos excursiones, la verdad que la Junta sí que nos da facilidades para hacer excursiones. Lo que ocurre es que esta legislación está pensada para las setas comestibles y nosotros, como asociaciones queremos ir a otros sitios que no haya solo setas comestibles, sino que haya otro tipo de setas, de otras muchas clases, para la formación.
–¿Esa regulación supone alguna trabaja en su labor formativa?
–Desde las asociaciones sí estamos pidiendo que al menos a las asociaciones nos faciliten un permiso para las salidas que hacemos a la hora de recoger setas para una exposición. Tenemos que pedir muchos permisos y nos complica nuestra labor.
–Hábleme de su charla en Benavente. Se ha referido, precisamente, al aspecto más comestible de las setas.
–Me he centrado en esas confusiones que hay entre setas comestibles y tóxicas, los falsos mitos, unas nociones básicas para aprender a diferenciarlas, las que se comen. Si hablamos de nociones básicas, en el tema de los níscalos, tenemos que tener en cuenta, por ejemplo, que cuando le damos la vuelta al níscalo, y el látex que le sale es blanco o amarillo, no se come; mientras que si es naranja y rojo se come, pero solo en el tema de níscalos, no en todas las setas, solo en esa. El color del látex es muy importante, para diferenciar el falso níscalo del bueno, eso es una de las cosas que nos tenemos que fijar.
–¿Y algún falso mito?
–Por ejemplo, un falso mito es que si pones las setas con un ajo en la sartén y el ajo se pone negro, la seta es tóxica. No es verdad, porque yo tengo un experimento con la Amanita Faloides, que es la reina de la mortalidad, en una sartén con un ajo, y vamos, ahí no se pone nada negro, nada.
–Otro de los aspectos relacionados con las setas es que va en aumento el micoturismo. ¿Qué valoración le merece?
–Creo que es un valor añadido las zonas rurales. Es una manera de revalorizar esos pueblos que son de la España vaciada. Yo, por ejemplo, colaboro con varias casas rurales, y el fin de semana las familias se van a un pueblo, y eso supone que comen en el pueblo, hacen vida en él, van a las tiendas de los pueblos y, además, hacen excursiones por el campo y aprenden de micología. Qué mejor contacto con la naturaleza que darte una vuelta por el campo y encontrar una seta, aunque no sepas cuál es, pero solo admirar su belleza es maravilloso.
–En el horizonte 2030 y el papel importante de la Micología en cuanto a biodiversidad, ¿hay algún plan estratégico en marcha?
–La Micología está olvidada en estos planes. Solo se tiene en cuenta en el aspecto de la comestibilidad, pero no se da la importancia que tiene a su valor como recurso que aporta a los montes.
–Y ¿qué me dice de su aportación a la ciencia? Ahí sí tiene una gran puesta en valor.
–Exactamente. Podemos hablar de la penicilina pero además las estatinas, que son los productos que se sacan para el colesterol, también se extraen de las setas y de los hongos. Las ciclosporinas, utilizadas por ejemplo cuando tienes un trasplante de órganos también se sacan de los hongos. Sí se ha puesto en valor la importancia de las setas y los hongos en la Medicina, la extracción de la materia activa que tienen diversos hongos para tratar diferentes enfermedades es algo que está muy en auge.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un joven de 25 años herido en un accidente en la autovía del Noroeste en el término de San Cristóbal de Entreviñas
- Camarzana recupera la imagen de 'La Niña del Tera' para sus fiestas
- El baile para mayores abre una nueva propuesta de envejecimiento activo en Benavente
- Dos hombres atrapados tras volcar una furgoneta en la A-52, en Vega de Tera
- Benavente, preparado para la observación del eclipse solar
- Villaveza del Agua pone el broche a cuatro días de celebraciones
- Vecilla de la Polvorosa acogerá entre tinieblas y candiles un concierto de música de cámara de nivel nacional
- Arcos no para entre fiestas y actividades culturales