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Clece pidió ayuda para que el proyecto del Hospital de la Piedad de Benavente fuera viable

Solicitó sin éxito a la Junta un concierto de plazas para reabrir el BIC tras la pandemia con un albergue y viviendas tuteladas para Asprosub

Patio del Hospital de la Piedad, cuyo asilo sigue cerrado y posiblemente no vea culminado el proyecto de nueva residencia de mayores. J. A. G.

El grupo Clece pidió ayuda a la Junta de Castilla y León para poder acometer el proyecto de reforma del Hospital de la Piedad y reabrir el asilo, convertido en una nueva residencia de mayores de acuerdo con la nueva normativa regional, tras la pandemia.

El incremento de precios había elevado el coste de la actuación hasta cerca de 2,5 millones de euros, lo que motivó que Clece solicitara una reunión en julio de 2021 en Valladolid con el director general de Personal Mayores de la Junta de Castilla y León, Pablo Rodríguez, de la que no salió ningún compromiso. Desde entonces el proyecto, como ya informó este periódico, está “congelado”.

El contenido de la reunión, en la que estuvieron presentes, además del responsable regional del grupo Clece, el alcalde de Benavente, Luciano Huerga, y el presidente del Patronato del Hospital de la Piedad, se recogió en un documento de presentación que daba cuenta de las razones de petición de ayuda institucional, las motivaciones que llevaban a Clece a requerir apoyo institucional de la Junta, y el contenido de un proyecto ambicioso en el que estaban dispuestos a colaborar el Ayuntamiento y el Patronato.

De izquierda a derecha, el responsable de Clece de Castilla y León, el alcalde de Benavente, y la madre responsable del asilo junto a un representante legal de la Congregación Religiosa en la firma del traspaso del asilo. | J. A. G.

“Para que el proyecto sea viable, solicitamos un apoyo de la Gerencia de Servicios Sociales en forma de concertación de plazas que sería complementario a la inversión pública y privada ya comprometida”, recogía la petición y el documento como condición necesaria para “dar continuidad” a la actuación.

Tras meses de trabajo para desatascar los impedimentos urbanísticos, el 4 de noviembre de 2019, Clece empezó a gestionar la residencia de ancianos como sucesor de las Hermanitas tras un acuerdo con las mismas y con el Patronato.

Un millón y medio al principio

El acuerdo preveía el cierre temporal inmediato de la residencia para su reforma integral, trasladándose trabajadores y usuarios que quedaban a una residencia cercana en la provincia de León, a la vez que se iniciaba la redacción del proyecto de ejecución y se tramitaba la licencia de obra sobre la base una mejora de la infraestructura existente en la actualidad.

En este acuerdo inicial se establece una inversión estimada de 1,5 millones de euros, para reabrir un centro totalmente renovado con menos plazas.

Este relato, que recoge literalmente el documento presentado a la Junta, prosigue. A principios del año 2020, con el proyecto de ejecución redactado se licitaron las obras a cinco empresas y todas superaron con mucho la estimación inicial del coste de la reforma. A partir de marzo la pandemia paralizó las actuaciones y obligó a una reformulación del proyecto a partir de 2021, estimando en la actualidad el coste de la reapertura en un rango de 2,1 a 2,3 millones.

“El incremento de la inversión inicialmente estimada junto con la crisis del sector por la pandemia hace inviable la continuación del proyecto sin apoyos institucionales que aminoren el coste y hagan viable el servicio. Si el cierre temporal se vuelve definitivo, no será posible continuar con la actividad debido a los requisitos necesarios para abrir un centro de nueva apertura que contienen tanto el código técnico de edificación como la normativa sectorial de residencias, haciendo inviable la continuidad del hospital”. Esto dice el documento y así se trasladó a la Junta de Castilla y León.

Acceso al Hospital de la Piedad. J. A. G.

La actuación preveía que La Fundación Hospital de la Piedad, reformara el edificio con la financiación de Caja Rural de Zamora. El objetivo pasaba por la reforma integral que permitiera la continuidad de la actividad asistencial tradicional del hospital en condiciones adecuadas a la normativa e incorpore además un uso turístico y cultural del mismo de forma compatible.

Para ello la Fundación se reservaría determinados espacios separados del palacio para custodiar su archivo histórico, obras de arte y mobiliario original, así como la iglesia, y aprovecharía las sinergias de personal con la gestora de la residencia para tareas de limpieza, mantenimiento, vigilancia, información turística, y otras.

Albergue jacobeo gratuito

Clece gestionaría la parte de residencia de mayores, con la aportación de varias plazas y servicios a bajo coste para cumplir con los fines fundacionales, y la contratación de personal de exclusión social durante 25 años a cambio de un alquiler suficiente para cubrir las cuotas del préstamo mediante un contrato de obligado cumplimiento.

Se preveía recuperar el uso histórico de “atención al peregrino” reservando un espacio del BIC para un pequeño albergue jacobeo gratuito en la zona dependiente de la Fundación, separada de la residencia y con acceso distinto.

Dos hermanitas de los ancianos desamparados saliendo del Hospital de la Piedad antes de dejar la gestión del asilo. J. A. G.

El Ayuntamiento de Benavente, presente en el Patronato, reformaría integralmente el entorno exterior del Palacio con actuaciones a través de los presupuestos municipales para hacer de él una referencia dentro del Patrimonio Monumental de la ciudad.

Esta planificación, que está en ciernes, incluye la reforma de la plaza de la fachada principal, la eliminación de aparcamientos y urbanización de la parte posterior, así como la iluminación exterior del edificio, con una inversión de 300.000 euros a mayores. Contempla además un plan para reiniciar actividades culturales en el claustro renacentistas abiertas al público en general, incluyendo un centro de interpretación.

Por último, Asprosub preveía utilizar una zona anexa pero independiente del edificio (antiguas viviendas de los capellanes) para viviendas tuteladas para personas con diversidad funcional. Clece Vitam pretendía firmar un convenio con Asprosub para que a través de su centro especial de empleo esas personas realizaran tareas de jardinería, lavandería o servicios similares que pueda necesitarse en la residencia.

El documento recordaba no solo el valor histórico del edificio sino las potencialidades del proyecto e invocaba “el consenso institucional, social y político para salvarlo como demuestran actuaciones conjuntas de PP y PSOE en las Cortes de Castilla y León y en el Ayuntamiento para remover los impedimentos legales a la reforma del edificio”, pero la Junta no ha comprometido apoyo alguno.

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