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Tesis cum laude a la memoria histórica

La investigación de Daniel Palacios sobre prácticas monumentales en fosas comunes, que incluye Benavente, obtiene los máximos honores

El monumento, un puño cerrado y en alto, símbolo comunista, que aparece en la tesis de Palacios. J. A. G.

En junio de 2019, Daniel Palacios González había registrado más de 500 fosas exhumadas y monumentalizadas en toda España.

Le sorprendió encontrar en Benavente un espacio perimetrado con cadenas, con cruces, con una losa conmemorativa con los nombres de algunos de los benaventanos asesinados en 1936 y, en el centro del pequeño recinto, junto a un pequeño cerezo, un monolito coronado por un puño cerrado.

Su investigación tenía como fin la presentación de su tesis doctoral sobre la monumentalización de la memoria histórica a las Universidades de Colonia y la Complutense de Madrid. Su tesis ha obtenido los máximos honores. El trabajo, cum laude, está en imprenta ahora mismo.

La lápida de la ARMH recordando a los represaliados de 1936. | J. A. G.

A lo largo de 495 páginas escritas principalmente en inglés, Palacios da cuenta de su investigación, en la que Benavente aparece en quince ocasiones, a partir de la instalación de la escultura de un puño en el espacio habilitado como espacio de recuerdo de la fosa común por los represaliados asesinados en los primeros meses de la Guerra Civil.

Palacios cita al concejal Manuel Burón, de Izquierda Unida, como impulsor de la iniciativa y describe la actuación de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica con la colocación de una lápida con los nombres de cuatro represaliados en 1936.

Una anomalía en el Reino de España

En el apartado de conclusiones de su tesis, Daniel Palacios, describe cómo desde el año 2000 bajo la noción de la “Memoria Histórica”, se produjeron nuevas prácticas monumentales motivadas por la nueva ola de exhumaciones.

“Prácticas que de nuevo toman forma sobre las fosas comunes o tras las exhumaciones. Un largo camino de prácticas sostenidas durante décadas, que se insertaron en la sociedad como partes fundamentales de la construcción social del duelo y de una cultura de la derrota, condenadas al ostracismo urbano”, precisa.

“Corresponde a la propia sociedad continuar dando un sentido al pasado y precisamente con ello explicitarían la “anomalía” del Reino de España en el contexto europeo en lo que a producción de memorias se refiere, tanto desde las propias comunidades como desde las instituciones”. “Esta investigación tiene unos límites, y quedaron marcados en 2021”, sentencia.

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