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La Opinión de Zamora

Los pueblos de los Valles de Benavente aguardan la vuelta de los turistas

Zamora continúa como uno de los destinos preferidos por los veraneantes retornados

Celebración en Olmillos de Valverde. C. G. R.

Cuando hace ya más de dos años desde su explosión y su irrupción en la vida de toda la población, la pandemia modificó todos los ámbitos de la sociedad, y de ello no estuvo exento el turismo y las vacaciones. Con los viajes limitados y las posibilidades sensiblemente reducidas, muchos eligieron pasar los veranos lejos de las ciudades y regresar al pueblo. Algunos lo hicieron siguiendo la tendencia de todos los años; otros, sin embargo, volvían al pueblo al que quizá no iban desde hacía años.

La gente disfruta el buen tiempo en Olmillos de Valverde. | C. G. R.

Ahora todo es diferente. Cuando la pandemia parece haber quedado relegada a un segundo plano y las limitaciones de los viajes son cosa del pasado, cabe suponer que mucha gente evitará pasar sus vacaciones en el pueblo.

No obstante, Atilana Martínez, alcaldesa de Burganes de Valverde, pronostica lo contrario. “La gente seguirá viniendo al pueblo, donde los que estamos aquí y los alcaldes ponemos todo de nuestra parte para mantener los servicios y que estén bien”, afirma. Además, añade que otro de los factores que siguen influyendo a la hora de que la gente decida o no ir a veranear al pueblo no es otro que la búsqueda de una tranquilidad que otros sitios no pueden ofrecer.

Martínez confía en que el pueblo “se siga llenando, aunque solo sea en verano, Navidades y Semana Santa”, pero siempre con la mente puesta en “conseguir que en vez de treinta días, estén sesenta y, en vez de sesenta, estén noventa”. Asegura Martínez que “esto viene bien para todos, para los negocios locales y que se potencie todo lo que haga que la gente esté a gusto en los pueblos”. De acuerdo con Atilana está Salvador Domínguez, alcalde de Santa Cristina de la Polvorosa, que cree que “este verano va a venir tanta gente o más que otros años” y añade que es “porque la gente está deseando escaparse de la ciudad, y el pueblo siempre apetece”.

También influirá como reclamo para más veraneantes la recuperación de las añoradas fiestas de los pueblos. Domínguez afirma que “tenemos todo programado y alguna cosas incluso un poco más grandes que otros años, es algo que teníamos que recuperar”.

La situación económica actual influye mucho en la decisión

“La pandemia ha pasado, pero la economía no”, sentencia Atilana Martínez. Cree la alcaldesa de Burganes de Valverde que la subida de precios a todos los niveles, incluyendo los carburantes, empuja a mucha gente a no emprender viajes a otros lugares y optar por el pueblo.

El encarecimiento de la vida provoca, según Martínez, que “a final de mes tienes que recortar de algo, lo primero que haces es recortar del ocio”. La llegada de visitantes a los pueblos no hace sino potenciar su economía y seguir manteniendo con vida zonas que poco a poco se apagan, sumidas en el olvido y ajadas por el inexorable e inmisericorde paso del tiempo.

Así pues, lejos de lo que cabría esperar en un principio, la gente parece que seguirá optando por esa opción vacacional siempre disponible. Los pueblos, aunque a mucha gente parece que se le olvide, siguen y siempre han estado ahí. Y, si la gente pone de su parte, seguirán ahí, pero hay que trabajarlo.

Siempre quedará el pueblo, y siempre quedará gente que lo elija por encima de otros destinos a la hora de elegir sus vacaciones.

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