Benavente se despertaba con la terrible noticia sobre el hallazgo de un cadáver en las inmediaciones del río Órbigo, junto a la fábrica de harinas "La Ventosa", en el límite entre el término municipal de Benavente con el de Santa Colomba de las Monjas.

Fue el dueño y un trabajador de la fábrica los que se encontraron el cadáver en torno a las 10.30 horas mientras intentaban retirar, servidos de una pala, un árbol que cayó contra el canal de agua, a unos 300 metros de la compuerta rejada de la factoría.