El zamorano José María Lebrero ha presentado en Benavente su nuevo libro “Las aventuras de un enclenque inmortal”, premio de Novela de Ediciones Hades. Una novela de acción que navega entre la filosofía, las cuestiones esenciales, la inmortalidad y todo ello con mucha ironía. Lebrero, quien asegura que le gusta dejar preguntas en el aire para que sea el lector quien las responda, si es que tienen contestación, vuelve ahora a la novela de adultos.

–“Las aventuras de un enclenque inmortal” es su nueva novela, ganadora del I Concurso de Novela de Ediciones Hades. Con este libro vuelve a la novela de adultos.

–Sí, así es. Después de el premio que tuve en México vuelvo a donde he estado la mayoría de las veces. Es una novela para adultos.

–Vuelven a aparecer personajes históricos en esta novela. En esta ocasión aparece la figura de Ponce de León. Se dice que Ponce de León que conocía la leyenda de la fuente de la eterna juventud. ¿Está presente este tema en el libro?

–Así es. Quiero aclarar que en el libro sí aparece la figura de Juan Ponce de León, pero no es una novela histórica. Es más bien de aventuras y emoción. Sí es cierto que utilizo el último viaje que hizo Ponce de León en 1521 en busca de la fuente de la juventud eterna como excusa para escribir esta novela. Porque el auténtico protagonista, un paisano de un pueblo de Santervás de Campos se enrola en esa expedición y al llegar a América se despista y vive sus aventuras en solitario. No tiene que ver nada con Juan Ponce de León, aunque de vez en cuando hace referencia a su paisano. De fondo está la inmortalidad.

–La idea de alcanzar la inmortalidad que aparece en otras novelas de su creación. Quizás en alguna como “Elvis y el mendigo”.

–Es posible. Pero no había caído en ello pero puede ser así. Es un tema que, en cierto modo, me apasiona. Decía Humberto Eco que él escribió “El nombre de la rosa” porque quería envenenar a un monje. En mi caso yo he escrito esta novela, porque quería escribir una novela de aventuras. Pero me apasiona de alguna manera todo lo que tiene que ver con la inmortalidad. Desde siempre hemos investigado para conseguir la inmortalidad. Es algo muy complicado (sonría). Hay dos clases de inmortalidad. La de los más creyentes que creen en la continuidad de la vida más allá de la muerte. Yo en esa, sinceramente, no creo, es una opinión muy personal. Pero sí que hay una segunda inmortalidad, que para mí es la más importante y en la que sí creo. Es la que le damos a amigos y familiares cuando fallecen. Esa es la auténtica inmortalidad.

–¿Y cuál de ellas aborda en esta novela?

–Ya se verá en la novela de cuál hablo. Sí que está de fondo y también las cuestiones esenciales de la vida como el amor, la amistad, tener un propósito en la vida, nunca pasa de moda.

–Cuestiones importantes que en tiempo de pandemia se han puesto en valor.

–Yo creo que más. Había cosas que no apreciábamos y efectivamente con todo esto que estamos viviendo se están apreciando un poco más.

–También hay humor e ironía en esta novela.

–Ironía, más bien ironía. De hecho el jurado destaca, al margen de los diversos temas que toco, la ironía con la que están escritos los textos. Todas mis novelas, quizás menos “Los Guardianes invisibles”, tienen un toque de humor, pero sobre todo de ironía. Hay que leer los textos y los relatos en algunos casos como en “Culos” con ironía, porque si no, no tiene sentido. Es algo muy natural. Incluso sin querer a veces cuando hablo lo hago con ironía.

–¿Qué cree que define su novela?

–Es actual. Está basada en el siglo XVI pero aborda cuestiones esenciales que no dejan de estar de actualidad. También la filosofía de Platón, el mito de la Caverna. Es una alegoría de la debilidad de nuestro pensamiento. Por ejemplo esas sombras que a veces son nuestros propios prejuicios. Hay mucho farsante y ese tema también se toca. En la actualidad, queda claro que en la política, en la religión, los farsantes nos proyectan esas sombras que nos quieren encadenar a sus ideales. Todo esto lo comenta el protagonista. Aquí hay mucha leyenda, mezclada con la imaginación del autor. Está también la filosofía de Diógenes y por supuesto muchos pasajes, con mucha ironía, de la Biblia. Yo imagino que el Vaticano no me va a hacer hijo predilecto, si lee este libro. La verdad es que creo que la Biblia es el mejor libro de aventuras que se ha escrito en la vida. Hay un derroche de imaginación increíble. Algunos pasajes aparecen con mucha ironía.

–Antes de esta novela ha esta inmerso en otro proyecto de literatura infantil con “Guardianes Invisibles”, galardonada con premios internacionales. ¿Cómo ha sido esta experiencia en México?

–Ha ido muy bien. Entraba dentro del plan lector del Gobierno de Méjico. A través de la editorial Edebé hizo un concurso y los libros ganadores van a las escuelas de Méjico. Concretamente este libro era para edades comprendidas entre 8 y 12 años.

–¿Con la intención de editarlo en España?

–Esa es la idea. Lo que pasa que en medio se ha cruzado ahora este premio y de momento está aplazado a la espera. Además es un libro que ha gustado bastante. En Méjico se presentaron más de 200 novelas y ganó, sí que gustó.

–¿Qué supone recibir premios por el trabajo realizado?

–Un reconocimiento a lo que escribes. Yo hasta ahora no me había presentado a concursos. Escribía algo, se lo enviaba a la editorial, lo publicaba y ya está. Pero la verdad es que he tenido suerte porque las dos novelas que he presentado a concurso han ganado un premio.

–¿Es un escritor al que le gusta aprovechar el momento de inspiración o por el contrario es más metódico en su elaboración?

–Metódico. Cuando estoy escribiendo una novela lo que hago es procurar todos los días escribir algo para no perder el hilo de lo que estoy escribiendo. Cuando escribo es como si tuviera conectadas varias antenas en mi cabeza que recogen todo, un gesto, una palabra, un movimiento. Todos los días tengo que escribir. La inspiración yo creo que es más para los poetas. La inspiración a mí también me pilla trabajando.

–¿En estos momentos de pandemia el trabajo de escribir se ha visto fortalecido o ha sido igual?

–Exactamente igual. Yo coincidió que en cuarentena estaba escribiendo una novela y sí que tuve algo más de tiempo pero no cambié nada.

–¿La novela ya está a la venta en librerías y de modo virtual?

–Está ya a la venta en las librerías. Hoy en día desde la editorial hay una serie de enlaces que, en caso de no disponer de él, la imprenta te lo hace para ti en exclusiva. Es algo que me ha sorprendido. Yo soy de los que leo en libro de papel y también he leído alguno en digital, no reniego de las nuevas tecnologías siempre que sean para bien, hay que convivir con ellas.