Villanueva de Azoague despide su campamento urbano. Esta localidad no ha querido renunciar a la iniciativa que permite a las familias alternativas los niños para las jornadas laborales no lectivas. Es ya la quinta edición en la que el Ayuntamiento ofrece un campamento urbano que en las dos últimas ediciones ha tenido que adoptar medidas excepcionales por la pandemia. Y aunque finaliza un primer periodo, hay organizada una semana más para el mes de agosto y tiene ya todas las plazas cubiertas.

Un grupo realizando manualidades. | E. P.

En este primer periodo en julio han sido 17 los niños que han participado, censados en Villanueva y Castropepe y también algún niño de Benavente, según explica la concejala Marta Sánchez, encargada de la organización de esta actividad. Para el campamento el Ayuntamiento, con recursos propios, ha contratado a una persona. Y el horario se ha ampliado este año una hora para garantizar la conciliación laboral, de modo que ha dado comienzo cada jornada a las 9:30 horas hasta las 14:30.

En esta edición se han priorizado las actividades al aire libre donde no han faltado juegos de agua para refrescar las mañanas. Las actividades en interior se han desarrollado en el salón de usos múltiples donde está garantizada la distancia de los grupos. “Los niños han estado siempre con el mismo grupo”.

A los juegos de agua y las manualidades se han sumado otras divertidas iniciativas como “el mini-chef” en que han realizado su propio almuerzo, o el visionado de una película. Se han abordado, además, el reciclaje y hábitos saludables.