Christian Olazabal es un joven de 26 años, natural de la ciudad de Benavente, que se está abriendo paso en el mundo de la música. El cantante, bailarín y coreógrafo benaventano está trabajando en la creación de su primer videoclip que, si todo avanza de la manera correcta, saldrá publicado en el mes de agosto, tal y como adelanta el propio Christian a este medio. El joven artista ya cuenta con un primer single y ha trabajado en diferentes orquestas musicales del panorama regional.

–¿De dónde procede su afición a la música y al canto?

–Mis padres tenían un bar y siempre me cuenta mi madre que yo, con apenas dos años de edad, entraba por la puerta del bar y, con lo que puede hablar un niño de dos años, siempre entraba muy cantarín. Yo creo que esta afición me ha venido de siempre y vine con ello dentro. También un poco de la herencia familiar. Mi abuelo paterno era músico, mi madre hizo patinaje artístico… Sobre todo me viene por mi abuelo paterno, pero ya te digo que es algo que me ha entusiasmado desde siempre.

–¿Ha cursado estudios relacionados con la música?

–Sí. Yo hice un total de 13 años de danza y luego hice cuatro años de canto. Hice más años de danza que de canto porque a mí antes me daba mucha vergüenza cantar. Todo empezó a raíz del programa de “Fama, ¡a bailar!”, el cual fue un revuelo en nuestro país y a mí, gracias a ello, se me empezó a quitar la vergüenza que tenía de cantar en público. Estuve en escuelas de Benavente, León, Zamora y Valladolid, hasta que conseguí ir a Madrid a dar clases con Lola González y con la gente de Fama. A partir de ahí, digamos que me empecé a formar muy en serio en lo que es la danza y luego ya empecé con el canto.

–¿Qué le llevó a querer convertirse en cantante?

–Lo tuve claro siempre. No había otra posibilidad. Al igual que la pasión por ello, es algo que también tuve claro desde niño. Veía grupos de música que me gustaban y yo quería eso. Es más, a modo anécdota, de pequeño, durante las clases, los niños atendían y copiaban lo que decía la profesora, pero yo me pasaba las clases dibujando escenarios y cantantes en el cuaderno. Quería llegar a ser cantante.

–¿Qué le inspira a la hora de componer alguna canción?

–Pues es curioso porque nunca quiero, pero siempre acabo escribiendo al amor. A mí siempre me ha gustado mucho escribir y me puse a probar un día a través del piano y empecé a escuchar una canción y a sacar los acordes. Entonces yo vi que se me daba medianamente bien y decidí empezar con las clases. Posteriormente, empecé a componer melodías y de ahí iba sacando la letra. Contaba cosas que sentía, cosas que me habían pasado, etc. Pero no solamente me inspiro en el amor hacia alguien, sino también el amor hacia la música. Siempre digo que no quiero escribir del amor, pero luego siempre lo acabo haciendo. Se podría decir que es mi temática musical favorita.

–Dentro de muy poco tiempo, presentará su primer videoclip. ¿Qué nos puede adelantar acerca de ello?

–Estoy trabajando con unos productores de Valladolid, uno es de audio y otro es de vídeo, y durante este fin de semana he estado grabando el tema con ellos. Yo creo que era ahora el momento. He estado trabajando muchos años en orquestas, metiéndome en otros papeles y es hora de contar un poco algo mío y meterme en un papel más personal. Entonces se pusieron en contacto conmigo, empezamos a trabajar juntos y seguramente a principios o mediados del mes de agosto se pueda lanzar el tema y el videoclip. La verdad es que me encuentro muy motivado, muy contento y creo que vamos a hacer una mezcla bastante interesante porque no es nada de lo que he hecho hasta ahora. Yo creo que va a salir una faceta mía que la gente no la conoce y estoy deseando que salga publicado.

–¿En qué orquestas ha trabajado?

–Empecé en la orquesta Malibú hace diez años con la edad de 17 como bailarín porque de aquellas no cantaba porque me seguía dando mucha vergüenza (ríe). Estuve un año, aprendí muchísimo e hicimos creo que alrededor de 90 bolos en verano. De Malibú entré en otra formación de Palencia en la que ya empecé a cantar. Estuve un año y una amiga se puso en contacto conmigo para decirme que una orquesta buscaba un cantante. Yo, por aquel entonces, empezaba a cantar pero me seguía dando un poco de corte. Tenía claro que es lo que quería pero a su vez me tiraba muchas piedras. Ella me convenció, fui a hacer la prueba y me seleccionaron. He estado cuatros años en la orquesta Ipanema y yo creo que es donde más he podido crecer musicalmente porque la verdad es que confiaron muchísimo en mí y les estoy muy agradecido por todo.

–En el 2018, sacó su primer single en inglés titulado “You make me feel”, el cual se puede escuchar en todas las plataformas digitales y que fue creado íntegramente en la ciudad de Benavente. ¿Cómo fue el proceso creativo hasta que finalmente lo vio realizado?

–Ese single fue una primera toma de contacto. En mi opinión, cuando empiezas a crear una canción es muy complicado y más aún la primera porque tienes muchas dudas y empiezas a hacer las cosas pensando en que les vaya a gustar a los demás. Así es como yo comencé a hacerlo. El proceso de creación es muy complicado porque conlleva muchas horas de trabajo y muchas horas de charlas. Al final estás todo el día pensando en ello. No consigues desconectar y llega a eclipsar todo. Respecto al single que saqué, pues si me preguntas ahora que si me gusta, te diría que no. Ahora, eh. En su momento claro que me gustaba.

–¿Cree que Internet ha impactado mucho dentro del negocio de la música?

–Internet es una plataforma para todo y te otorga una gran visibilidad, pero hay un problema: si tú en Internet tienes miles de seguidores por un ámbito diferente al musical y sacas una canción, por ejemplo, aunque esa canción no sea especialmente buena, ese soporte que tienes te va a generar visitas, visualizaciones y repercusiones porque tú al final tienes esos miles de seguidores y tu canción se va a hacer más viral que igual la de otros artistas que tienen obras musicales muy buenas pero quizá no tanta repercusión digitalmente hablando. Por lo tanto, claro que Internet es una plataforma importante y es una forma de hacernos ver para los artistas como yo, que no tenemos manager o representante, pero eso se está comiendo un poco a lo tradicional, a la sensación de ir a un bar, por ejemplo, a sacar un disco y que la gente acuda para presenciarlo en directo.