Santa Croya de Tera se prepara ya para el verano. Ha retomado hace apenas unos días una actividad ecológica en la que no ve nada más que ventajas. Una “brigada” de asnos de la raza zamorano-leonesa pastan a sus anchas en los amplios prados verdes de la localidad.

La zona está delimitada con un pastor eléctrico. | E. P.

Con el “cortacésped” natural al que ha recurrido el Ayuntamiento, como ya lo hiciera el pasado año, gracias a la colaboración que existe habitualmente entre la asociación Aszal y el Ayuntamiento de Santa Croya, pretende mantener a raya el césped de sus praderas y acabar con las malas hierbas. Además, los animales no necesitan combustible, ni electricidad como las máquinas, no hacen ruido y pueden acceder a lugares donde es complicado utilizar las máquinas cortadoras de césped o las desbrozadoras.

Varios ejemplares en las praderas de Santa Croya. | E. P.

La actividad este año ha comenzado un poco más tarde de lo que estaba previsto, por lo que los operarios municipales han adecentado ya amplia pradera de la zona de las caravanas y el chiringuito. “Eso hay que cuidarlo y mantenerlo constantemente”, explicó el alcalde, Juan José Arenas. “Si queremos que esté bien, hay que mantenerlo, es parte de nuestro patrimonio natural”, añadió.

En un principio hay ocho “burras”, más calmadas que los machos que la pasada temporada se encargaron de realizar esta labor. “Posiblemente pueda haber alguna más a lo largo de la temporada, que se extenderá hasta noviembre, cuando ya empieza a hacer más frío y los animales ya se recogen”, añadió.

Lo cierto es que la estampa de los asnos pastando en la zona cercana a la playa fluvial ya no sorprende a los vecinos, pero sí a los visitantes que ven cómo disfrutan estos animales del pasto. “Tienen alimento y agua, y también zonas con sombra para cuando hace más calor”, señala.

Este año las labores de los asnos han comenzado por la zona de la piscina fluvial que ya disfrutan desde hace semanas familias y amigos. “Cuando hace más calor y hay mucho más público que es habitualmente en el mes de julio, ya pasamos los animales para el otro lado de la piscina”, señala el alcalde. El otro lado es el que se encuentra entre el río y la zona conocida como El Curtidero donde los asnos pasan las jornadas entre sol y sombra disfrutando al aire libre. Eso sí con un pastor eléctrico para garantizar que no salen de la zona delimitada.

“Estos animales comen de todo, hasta grandes zarzales y si les dejas hasta las cortezas de los árboles. Normalmente a partir de julio entre el Curtidero y el río todos los años se van a recoger los san juanes y se echan por las calles. Como el año pasado no se hizo por la pandemia se los zamparon. Este año está salvaje es zona. Antes había ovejas y se limpiaba todo, pero ahora no hay pastoreo y son los asnos los que mantienen la limpieza de esta zona”.

Hace hincapié el alcalde no solo en las labores de limpieza sino en la importancia de eta actividad para prevenir incendios.

Santa Croya cuida su imagen y sus verdes praderas puesto que apuesta por impulsar la actividad económica gracias a las visitas que llegan al pueblo. Sigue siendo un atractivo lugar de descanso para los turistas en caravana que disfrutan de las zonas verdes del pueblo. El Ayuntamiento ha mejorado la infraestructura para la eliminación de las aguas grises de estas caravanas y también ha habilitado un camino de grava para que puedan acceder a una zona más sombría.

Otros habituales visitantes son los peregrinos que “se va viendo ya más movimiento pero aún no es lo que era antes de la pandemia”. Además ni el albergue de Santa Marta está abierto, ni hay ya albergue de peregrinos en este pueblo. “Aún así vienen por aquí y se quedan impresionados de lo que tenemos para el disfrute al aire libre, sobre todo, cuando hace buen tiempo”.

La labor de los operarios municipales es importante para el mantenimiento de todos los espacios verdes y ahora con los asnos en plano rendimiento la actividad se hace más llevadera.