El Ayuntamiento de Benavente ha acomodado los horarios de las actividades municipales que aún existen como talleres y piscina, a la orden publicada ayer en el Bocyl por el que se adelanta a las ocho de la tarde el toque de queda. En palabras del alcalde Luciano Huerga “acatamos la decisión de la Junta”, a pesar de que, sobre el papel, contraviene lo dispuesto por el Ministerio de Sanidad. Pero, puesto que no existe ninguna decisión judicial que contravenga las órdenes del Gobierno regional, el Ayuntamiento benaventano ha dado instrucciones para el cierre de paseos y demás actividades culturales, además de instar a la Policía Municipal a la vigilancia del cumplimiento del toque de queda, en un principio, sobre todo, “con carácter informativo” para advertir a aquellos ciudadanos que no respeten los nuevos horarios, pero Huerga recalca que “las leyes están para cumplirlas” y que los agentes cumplirán con su deber en todo momento.

Dicho esto, Huerga ha arremetido duramente contra la Junta y ha lamentado “el espectáculo dado a nivel político” por la decisión unilateral del Ejecutivo autonómico, que “flaco favor hace tanto a la ciudadanía en general como a la situación que vivimos. Se está contribuyendo a la crisis de confianza” de los ciudadanos en una situación tan difícil como la pandemia del coronavirus.

Los datos de contagios en Benavente señalan, al igual que en el resto de la provincia de Zamora, una escalada en los casos, pero Huerga entiende que “resulta difícil de comprender que la misma gente (en referencia al PP y Cs) que meses atrás se manifestaba en contra de los confinamientos y acusaba al Gobierno central de acabar con las libertades con los confinamientos, ahora apele a la misma razón, la salud pública, para solicitarlos. Esto daña aún más la credibilidad de los políticos ante la ciudadanía. Puede dar la sensación de que no hay seguridad ni certeza. Castilla y León, siendo la comunidad que más clara tiene la unidad de España, ha generado un conflicto con el estado que si lo hubieran hecho el País Vasco o Cataluña ya habría quien pediría la aplicación del 155”.

Por tanto, el regidor benaventano rechaza las formas empleadas por la Junta y, aunque admite que, debido a la situación sanitaria, es comprensible que las autoridades de esta y otras autonomías pretendan poder “modular” la aplicación de restricciones, esta debería producirse “dentro del diálogo y del acuerdo” entre instituciones en lugar del “choque de trenes” que se ha producido.

Huerga extiende las críticas a la actitud, en general, del Partido Popular, en la gestión de la pandemia porque “durante todo este tiempo ha estado dando la batalla donde no tenía que hacerla”. El PP se abstuvo en la votación del Congreso para la extensión del estado de alarma en el mes de octubre.

“SE RELAJARON MEDIDAS EN NAVIDAD Y SABíAN QUE VENíA UN TSUNAMI”

El alcalde de Benavente ha mostrado su sorpresa por la reacción del presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y en particular del vicepresidente, Francisco Igea, sobre la escalada vertiginosa de los casos de COVID-19 en lo que ya se denomina tercera ola. Es más, asegura que en la última reunión mantenida con alcaldes en la que participó, durante el mes de noviembre, el propio Igea dijo tener noticias del Centro Europeo de epidemiología que alertaba sobre las consecuencias de relajar las restricciones durante las fechas navideñas. “En aquella reunión se nos dijo que nos aguardaba un tsunami si no se mantenían las medidas restrictivas. Se hizo justamente lo contrario”.

Castilla y León relajó algunas de las medidas tomadas: se abrió el cierre perimetral de la región en días previos a la Navidad, el 23 de diciembre y, aunque no se permitió la entrada de “allegados” de fuera de la comunidad en esas fechas, se permitieron las reuniones de hasta diez personas y el toque de queda se amplió hasta la 1.30 de la madrugada en Nochebuena y Nochevieja. Algunas comunidades, en esas mismas fechas, optaron por endurecer los controles. Ahora, la Junta prevé que la tercera ola pueda superar en muertes y contagios a la de primavera de 2020. Huerga no participó en la reunión del viernes entre Junta, alcaldes y Diputaciones, ya que fueron convocados únicamente los regidores de núcleos de más de 20.000 habitantes. Sí hubiera podido hacerlo si la reunión hubiera sido de la Conferencia de Titulares de Alcaldía, creada por la propia Junta.