El alcalde junto a tejas de un inmueble nuevo. | E. P.

Una operaria municipal recogiendo parte de uralita arrancada por el tornado y detrás un muro caído. | E. P.

Limpiando los cascotes y restos de teja en la plaza de la Fuente. | E. P.

Destrozos en los tejados de varias casas y naves, derribo de muros, grandes ramas arrancadas de cuajo y movimiento de mobiliario urbano y en casas particulares es el balance que hacen los vecinos de Quintanilla de Urz que en la noche del pasado martes sufrieron las consecuencias de un tornado, algo que corroboraron bomberos de Benavente que estuvieron en el lugar para echar una mano a los vecinos con la retirada de tejas y la sujeción de aleros de distintos inmuebles, y también la Guardia Civil que estuvo en el lugar tras la llamada del alcalde, Andrés Fernández. “Fue cuestión de unos minutos, pero parecía que se venía la casa encima”, explicaba Fernández quien lamentaba los destrozos que el tornado había dejado a su paso en el pueblo.

Las calles de Quintanilla amanecieron llenas de cascotes y tejas que volaron, literalmente, la noche anterior. Tres calles fueron las más afectadas por este fenómeno meteorológico que dejó a su paso además de tejas y cascotes, ramas y movió contenedores del casco urbano. Fueron las calles Cañuto, calle Iglesia y calle la Fuente. “En el patio de casa levantó el sofá y se lo llevó unos metros”, aseguraba una vecina de Quintanilla. Una de las casas más afectadas fue la de Isaac, en la plaza de la Fuente que las tejas de parte del tejado se desplomaron y cayeron sobre el vehículo que tenía estacionado a la puerta de casa ocasionando también problemas en él. “Lo más impactante fue el ruido”, aseguraba Isaac.

Los efectos del tornado en Quintanilla de Urz

En la calle Iglesia el tornado se llevó también “todas las tejas del tejado”, explicaron los bomberos, mientras que arrancó también planchas de uralita de varias naves y las lanzó con fuerza a varios metros.

En la mañana de ayer el Ayuntamiento optó por que los operarios municipales realizaran las labores de limpieza de tejas y cascotes de la calzada. Y colaboraron varios vecinos. “El tornado vino y se fue pero nos ha dejado los destrozos”, lamentaba el alcalde quien agradeció la colaboración de bomberos y Guardia Civil.