El Ayuntamiento de Benavente estudia ya iniciativas alternativas al programa “BenActiva” con el que pretendía destinar ayudas directas a empresas y autónomos de la ciudad afectados por la crisis del coronavirus. Y es que la Junta ya ha emitido el informe de sostenibilidad financiera a estas ayudas y ha sido desfavorable.

La decisión, que se ha hecho esperar durante meses, no ha gustado al equipo de Gobierno que en palabras del alcalde, Luciano Huerga, considera que es “lamentable”.

La medida municipal pretendía “ayudar a los benaventanos con el dinero de los benaventanos. Ese dinero provenía de una modificación presupuestaria de la cuantía de Fiestas. Es incomprensible que la Junta, incumplidora en los tres últimos ejercicios en materia de endeudamiento o de la regla de gasto, sea la que nos impide destinar este dinero que estaba presupuestado para ayudar a los benaventanos”, asegura la concejala de Hacienda, Patricia Martín.

En el informe se explica que el Ayuntamiento incumple la regla de gasto. “Algo que no es cierto y es un error. Puesto que no solo cumplimos la regla de gasto sino también hemos cumplido con el periodo medio de pago a proveedores y el endeudamiento. Sí es cierto que en el primer trimestre de este año, con la situación sobrevenida por el decreto del estado de alarma nos hemos excedido en 1,8 días en el pago a proveedores. Es por ese motivo que la Junta no autoriza al Ayuntamiento de Benavente que destinemos el dinero de los benaventanos al municipio y las empresas de Benavente.

Así las cosas, el alcalde asegura que “teníamos un Plan B” y es por lo que los técnicos municipales estudian ya la posibilidad de suspender tasas y precios públicos o plantear bonificaciones fiscales. Entre las exenciones o bonificaciones que podrían ponerse en marcha este mismo año está la de agua, alcantarillado y basura; mientras que se estudia también su aplicación a impuestos como el IAE para 2025. “Se están valorando tasas y precios públicos en la ciudad, es nuestro compromiso”, aseguró el alcalde.