La Asociación de Familiares y Amigos de Enfermos de Alzhéimer (AFA) de Benavente y comarca se sumaba ayer a la celebración del Día Mundial del Alzhéimer así como al manifiesto de la Confederación Española de Alzhéimer (CEAFA) en el que reivindican lo siguiente en el que pide, entre otros aspectos, reactivar el Plan Nacional Integral de Alzhéimer, actualizándolo para adaptarlo a la nueva normalidad COVID-19 y dotándolo de una partida en los Presupuestos Generales del Estado. La presidente de AFA, Asunción Rubio, pone sobre la mesa las dificultades a las que se enfrentan los enfermos y sus familiares en la actual situación de pandemia.

–¿Qué es lo que reivindica AFA con motivo del Día Mundial del Alzhéimer?

–La Ley de Dependencia valora más el deterioro físico que el cognitivo. Un deterioro cognitivo en grado leve necesita más recurso y más vigilancia que un deterioro físico y no se refleja así en la Ley de Dependencia. Cuando alguien no sabe el manejo de sus bienes, no puede conducir, le pilla en los últimos años de su etapa laboral y cree que puede seguir deteriorando sus funciones y sin embargo los que conviven con él se da cuenta de que tiene mermadas sus funciones, son aspectos que la Ley de la Dependencia no tiene en cuenta. no valora la discapacidad de personas afectadas por la demencia en estadíos tempranos. Pedimos que los legisladores se den cuenta de que el deterioro cognitivo no se puede considerar solamente por la merma física de las funciones que tienen estas personas.

–¿Son necesarios más recursos para facilitar que estos enfermos puedan ser atendidos en casa?

–Nosotros a pesar de tener un centro prestador de recursos, lo que potenciamos es que persona permanezcan el mayor tiempo en su entorno y con las actividades que ellos quieren. Para esto se necesitan más recursos. Incluso nosotros damos estimulación en domicilio, pero nos gustaría llegar en fases más iniciales.

–Durante el confinamiento se han puesto en evidencia las dificultades a las que se enfrentan los cuidadores y lo difícil que lo tienen sin ayuda.

–Quien ha pasado por ello sabe de lo que hablamos. Quien está iniciando el caminar por esta enfermedad tarda en darse cuenta el deterioro que le está provocando el convivir con esta enfermedad y estos enfermos. Lo quieren hacer bien y hacerlo todo. No se dan cuenta que si se abandonan en su cuidado mal van a poder hacerlo a sus enfermos. No dedicamos suficientes recursos a acompañar a los cuidadores cuando rechazan nuestras atenciones.

–¿Cree que son necesarias más ayudas a asociaciones como esta con atención integral de los enfermos?

–Los tiempos son nuevos para todos y nos estamos adaptando todos los días. Nosotros trabajamos con población muy sensible a este virus, además de otras muchas más cosas. Con ellos tenemos que ser más escrupulosos. Benavente creo que somos privilegiados. Si hubiéramos estado fuera del centro que tenemos hoy en día hubiera sido imposible atender a los enfermos, ya que no podemos tener a los trabajadores y residentes todos juntos. En nuestras actividades no hay más de nueve personas por unidad y hemos podido utilizar salas que no estaban dedicadas a la estimulación, como es el comedor. Las aulas son unidades de convivencia.

–¿Económicamente cómo lo están gestionando?

–Hemos tenido que aumentar personal y las atenciones. Por lo que los ingresos son menores y los gastos han aumentado. Además se han suspendido actos de recaudación. Lo único que mantenemos es la Lotería, al margen de las subvenciones. Económicamente va a ser un año también duro.

–¿Qué le diría a los cuidadores que tienen a su cargo algún enfermo de alzhéimer y no se animan a utilizar sus servicios?

–Cuando hay un proceso crónico de cualquier tipo de patología donde más van a ayudarles es en las asociaciones. Siempre van a estar a la hora de acompañar. Y en AFA la mayoría de las cosas que puede ofrecer la asociación para las familias y los usuarios son gratis.