Niños y jóvenes buscan solución a una de las pistas de la yincana realizada ayer. | E. P.

Un grupo de niños trata de resolver una de las pistas de la yincana, bajo la supervisión de Cruz Roja.. | E. P.

La pandemia del coronavirus afecta globalmente a la sociedad pero hace más vulnerables a las familias que ya tenían dificultades para el acceso a las necesidades básicas antes del estado de alarma. “Con la pandemia se puede ver que las familias que tienen necesidades se hacen mucho más manifiestas esas necesidades, se acentúan más. Se han visto cambios significativos a lo largo de estos meses y, sin duda, están repercutiendo en niños y jóvenes”, explicó la técnico de la sección de Juventud de Cruz Roja en Zamora, Merce Santos quien ayer estuvo en Benavente para colaborar en el desarrollo de una yincana con jóvenes de la zona.

En unos casos la crisis del coronavirus se ha cebado con la situación laboral estas familias, en otros ha llevado a acentuar las carencias, o las dificultades de acceso a aspectos básicos como la educación de sus hijos, la “nueva normalidad” no llega con nuevas expectativas laborales sino que se han ido mermando y con ellas los recursos de esta población.

“Hemos visto cómo los niños y niñas se han visto afectados emocionalmente. Trabajamos con perfiles vulnerables y las realidades no son posiblemente las mismas que podamos vivir otras personas en nuestras casas. Se dan casos de familias de mucha gente conviviendo en espacios muy reducidos con las dificultades que eso conlleva, familias desestructuradas o con un modo de comportarse que no es el adecuada. En la adolescencia también ha afectado, se ha perdido el contacto social en una población acostumbrada a socializar”, explicó la técnico de Cruz Roja.

“A nivel de los jóvenes se han visto muy afectados porque ha sido un cambio muy grande en sus vidas. En familias vulnerables se acentúa más porque es verdad que están mucho tiempo fuera de casa, pero es no es exclusivo de las familias vulnerables, lo estamos viendo día a día y es algo generalizado”, añadió Santos.

Frente a esta situación, Cruz Roja hace hincapié en los jóvenes que desde que comenzó la pandemia han colaborado y están sensibilizados con la actual situación. “Hemos tenido una suerte muy grande con el voluntariado. En Zamora hemos llegado a contar con apoyo educativo por las tardes de modo on-line. Y cinco o seis personas una o dos veces por semana han ayudado al mismo grupo en las tareas escolares”.

En zonas como Benavente en que el voluntariado, la mayoría de personas mayores, se vio obligada a quedarse en casa por ser población de riesgo, “los jóvenes han respondido de manera brutal”. Según explica “han participado en todos los proyectos. La juventud es cierto que se ha implicado sola. No se ha hecho campaña. La gente ha venido y ha dicho quiero ayudar y lo han hecho en todos los programas”.

Los programas de Cruz Roja dirigidos a la juventud se basan en la prevención y la sensibilización, en todo lo que socialmente puede considerarse un problema. “Hay proyectos como prevención en conductas violentas, educación para la salud, proyecto de igualdad, promoción del éxito escolar, intervención familiar ...”

VARIOS JóVENES PARTICIPAN EN UNA YINCANA POR LA DIVERSIDAD

“La diversidad, nuestra mejor opción”, es el programa que se abordó ayer en la iniciativa desarrollada en Benavente a través de Cruz Roja y en colaboración con el Punto de Información Juvenil de Benavente que dedicó su programa de ocio alternativo Muévete a esta iniciativa. “Es el cambio de chic. Lo que intentamos es que en lugar de decirle a la gente .. “no te metas con alguien por ser” o “tenemos que respetar por...” le damos la vuelta y decimos “qué guay que no todos somos iguales y ahí radica la personalidad de una persona”. Hay que dar esa vuelta”, explicó la técnico en Juventud Mercedes Santos que estuvo acompañada en la actividad en Benavente por la técnico de Cruz Roja, Marian García y cuatro voluntarias de la sección juvenil de Cruz Roja.

Los niños de más de nueve años y jóvenes que participaron en esta iniciativa pudieron disfrutar de una entretenida yincana, además de un taller de confección de camisetas que realizaron con el Punto Joven. “La idea es que puedan irse moviendo por el parque siguiendo pistas y aprovechando que estamos en un espacio abierto, al aire libre. Hemos intentado utilizar las nuevas tecnologías para promover su buen uso. Los chicos van adivinando pistas y para poder ir a la siguiente tienen que hacer uso del móvil que les hemos facilitado y enviarnos la foto de la actividad realizada”, explicó la coordinadora de la actividad.

“Van a trabajar diversidad funcional, familiar, sexual, interculturalidad, preguntas de Benavente para fomentar actividades intergeneracionales y respeto hacia mayores”. La pandemia limita este tipod e actividades al reducir los grupos a ocho personas, y también se han adaptado distintas medidas de seguridad como uso de la mascarilla y gel desinfectante.