Rafa en una presentación de Top Lider. | Cedida

Pencho durante una actuación de su proyecto solista. | Cedida

“Desastrosa, esa es la palabra”. Así define Rafa Pastor la situación de los grupos y orquestas dedicados a amenizar verbenas.

Rafa es cantante de Top Líder, uno de los grupos más icónicos de la farándula verbenera de Benavente y Los Valles y uno de tantos que se han visto obligados a cancelar todas sus actuaciones veraniegas.

Esta temporada estival no es nada fácil para un sector en el que se han tenido que cancelar multitud de actuaciones programadas para estos meses. “Toda la gente que ha vivido o vive de la música ha estado con subsidios o ha tenido que buscar otros trabajos”, añade.

Comparte con el resto de los grupos y orquestas la “sensación de vacío absoluto” y el sentimiento de rabia por tener un trabajo muy duro realizado durante mucho tiempo y que finalmente haya quedado parado. “Hasta el día 7 de marzo estuvimos actuando y la gira estaba cerrada al 90%”, afirma.

Según Luis Pencho, cantante de la Orquesta Radar, el trabajo de estos grupos es temporal y la mayor parte de la carga de actuaciones es en verano, de modo que el hecho de no poder llevarlas a cabo estos meses “genera unas pérdidas enormes, porque llevamos todo el invierno preparando un verano que no llega; ahora llega otra vez el invierno y eso acaba significando más de un año y medio sin ingresos”.

“En una empresa de este calibre, con el camión, el escenario, los empleados, etc., cada año tienes que invertir para aumentar las luces o el sonido, y este año esa es una inversión que se ha hecho, pero no se va a recuperar”, afirma.

Además de los grupos y orquestas de verbenas, existe otro gremio de músicos que también está sufriendo las consecuencias de las restricciones derivadas de la pandemia. La situación para las charangas no es muy diferente respecto a los anteriores.

Según Sandra, integrante de la Charanga Los Chumachos, en la que se encarga del clarinete y el saxo alto, apunta que este verano sin actuaciones “ha caído como un jarro de agua fría”. “Es muy diferente a como lo habíamos imaginado, ya teníamos muchas fechas cerradas y muchas de ellas eran nuevas”, añade.

Hay algunos, como Pencho, que reviven la sensación de las actuaciones con pequeños conciertos en bares, que “sirven para matar el gusanillo, pero a nivel negocio duele porque no son rentables”.

Para Rafa, por el contrario, esa clase de conciertos no sirven “porque uno está acostumbrado a eventos de cierta magnitud y la sensación no es la misma”. Por eso, añade que Top Líder “ha optado por no hacer esa clase de asuntos porque no son nada productivos económicamente”. No obstante, afirma que “ojalá haya ayuntamientos y administraciones dispuestas a hacer cosas para este verano o incluso después”, para lo que ellos estarían abiertos.

Sandra se muestra optimista y afirma que “esto no es un adiós, sino más bien un hasta luego”. Además, hace un llamamiento a la colaboración de todos para “solidarizarse con la gente que día a día lucha contra la pandemia”. Apunta que, dentro de la propia charanga, hay componentes que se dedican a ello y día a día trabajan para que esta situación pronto sea cosa del pasado.

“Estas semanas nos han estado llamando para hacer pequeñas actuaciones, pero hemos dicho que no porque no nos parecía adecuado”, afirma.

Para Pencho, la sensación es de “abandono total por parte de las administraciones”. Denuncia que “nos han dejado a todo el artisteo en la estacada” y lamenta que “si nuestro sector ya estaba mal antes, ahora ya es de risa”.

Cree que se pueden dar soluciones y existen muchas maneras de hacerlo, pero que la gente que debería ponerse a trabajar para ello, no lo está haciendo. “Hay que mojarse, hay muchas maneras de controlar el aforo, quién entra, quién sale e incluso poner como en los gimnasios, a alguien que controle la temperatura, pero quien debería ponerse a ello está tranquilamente sentado en su despacho”.

Rafa, Sandra y Pencho son conscientes de que grupos, orquestas y charangas mueven muchas personas y que ello supone un riesgo grande que hace que la gente tenga miedo. “Reuniones masivas no se pueden hacer, pero hay muchas maneras de controlarlo”, afirma Pencho.

El cantante de Radar manifiesta su descontento con las administraciones, afirmando que “hay que trabajar y no hay ganas, y a los que tenemos ganas de trabajar no nos dejan”. Reprocha el desconocimiento de algunos ayuntamientos o negocios que le han negado actuaciones por no saber cómo gestionarlas.

“Da mucha rabia estudiarse el BOCYL al pie de la letra para llegar a un pueblo y que te nieguen un bolo porque te dicen que no saben qué hay que hacer”, lamenta.

Desde Los Chumachos se muestran optimistas y esperan “poder aportar su granito de arena en la medida de lo posible para que el año que viene esto haya quedado atrás y sea un verano cargado de fechas”, según Sandra.

Sandra espera retomar pronto el objetivo final de la charanga, que es “es disfrutar y hacer disfrutar a la gente con nuestra música”, pero dice que va a llevar tiempo hasta volver a una normalidad real, ya que “esta no es la verdadera normalidad y a la que estamos acostumbrados”.

“Es muy importante que colaboremos todos para que esto acabe cuanto antes”, admite Sandra.

Las circunstancias empujan inevitablemente al pesimismo, pero el espectáculo debe continuar, y lo hará cuando toda esta situación sea una cosa del pasado.