Uno de los grupos eligiendo la prueba a realizar por el equipo contrario. |

Pistas muy bailables

Varios niños se han animado a participar en otro de los talleres organizados por la Concejalía de Juventud dentro del programa de ocio alternativo Muévete. En esta ocasión la actividad se ha centrado en juegos relacionados con la música. Los niños de nueve y diez años han disfrutando pasando pruebas en equipos, escuchando sones de todas las épocas y también bailando algunos de ellos.

El punto de encuentro vuelve a ser los Paseos de la Mota donde la actividad al aire libre se hace más apetecible para los participantes aprovechando la sombra de la zona. La inscripción es necesaria y también la presentación de un documento firmado por los padres o tutores en el que manifiestas no haber tenido contacto con el COVID en los últimos 14 días. Luego comienzan las iniciativas que en ediciones pasadas no eran necesarias pero que ahora vienen de la mano del protocolo que se lleva a cabo para garantizar las medidas de seguridad. De modo que todos los participantes acuden con mascarilla y al llegar se desinfectan con el gel hidroalcohólico que les ofrecen las monitoras de Mundo Divertido, encargadas de la coordinación de la actividad. También se mide la temperatura y las sillas y material que se utiliza en las pruebas está previamente desinfectado.

Fátima, una de las monitoras, explicaba cómo se había desarrollado la actividad. “Hoy ha tocado hacer un rastreo musical. De modo que hemos escondido unas pistas antes de iniciar la actividad por distintos lugares del entorno, por la zona de la Mota. Todas las pistas estaban relacionadas con la música”, señaló la monitora.

Adivinar el autor de una canción, bailar algún tema conocido, completar la letra de alguna canción son algunas de las pruebas realizadas por los niños.

“Las pistas estaban en lugares a la vista y en otros un poco más escondidas pero siempre a una distancia adecuada para que no tengan que tocar cosas”, señaló la monitora.

Después llegó el turno de hacer recuento y de un concurso con dos grupos en el que fueron divirtiéndose con más pruebas a base escuchar música, adivinar temas o autores y también bailar algunos bailes míticos como “Los pajaritos” que sirvió a los peques para pasar un rato muy divertido, sin dejar su espíritu de competición.