Los programas de actividades municipales supusieron un gasto a las arcas municipales de 1,18 millones de euros en 2018. Según los datos del servicio de Intervención, generaron un déficit de 528.000 euros sin contar los costes relativos al programa de deportes. El presupuesto liquidado de 2018 incumplió, por esta razón entre otros motivos, la regla de gasto y el objetivo de estabilidad presupuestaria que establece la normativa. Dicho de otro modo, el pasado año el Ayuntamiento cerró el ejercicio con una capacidad de financiación negativa al haber gastado por encima de los ingresos reales. La diferencia entre lo que se ingresó y lo que se gastó fue de 482.721 euros. Este hecho tuvo como consecuencia que se superara el límite de gasto máximo permitido, que era de algo más de un millón de euros.

Así las cosas, la Concejalía de Hacienda se ha visto obligada a elaborar un Plan Económico y Financiero (PEF) que, tal y como indica el informe de la Intervención municipal, permita cumplir en el año en curso y el siguiente cumplir con la regla de gasto. Esta es la situación a efectos contables. Detrás del desequilibrio entre gastos e ingresos no financieros se encuentra la dificultad municipal de cobrar todos los impuestos y tasas en la vía ejecutiva a un porcentaje importante de contribuyentes morosos, lo que ha llevado al Ayuntamiento a externalizar el servicio.

Por otra parte, al déficit que ya generan servicios públicos básicos, como por el ejemplo el abastecimiento de agua, que se paga por debajo de su coste real, hay que sumar la prestación de servicios o actividades municipales regidas por precios públicos y cuyo coste real es superior a lo que se recauda por ellos. Para corregir esta desviación sería precisa una subida de hasta el 40%, aunque el equipo de Gobierno ha decidido reducir esta actualización al 20%.

De cualquier modo, para que los ingresos sean suficientes para sostener los gastos cree el equipo de Gobierno que será suficiente con externalizar la recaudación en vía ejecutiva, por lo que antes de una subida de los precios públicos se revisará que se cumpla este objetivo.

El Plan Económico Financiero recoge medidas específicas para recuperar la estabilidad presupuestaria y cumplir la regla de gasto que exige la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF), a cuyo cumplimiento están obligados todos los ayuntamientos. No obstante, el interventor municipal señala que, a pesar de estos dos incumplimientos, el Ayuntamiento de Benavente cumple con el resultado presupuestario positivo, el remanente de tesorería, y el nivel de deuda viva y superávit presupuestario positivo. Así, el PEF contempla aprobar el presupuesto municipal para el ejercicio 2020 cumpliendo con los principios de estabilidad presupuestaria y regla del gasto.

En segundo lugar, recoge la externalización de la recaudación de impuestos y tasas en vía ejecutiva, lo que supondrá según las estimaciones del Servicio de Intervención recaudar ocho puntos porcentuales más (un 60% frente al 52,30% recaudado por el Ayuntamiento en 2017). Esta diferencia está cuantificada en casi un millón de euros más de ingresos ordinarios, lo que revertiría la capacidad de financiación negativa arrojada en 2018 por el presupuesto liquidado y dejaría al Ayuntamiento con 471.000 euros de liquidez real.