«Yo tenía preparada mi dimisión el día 25 aunque no la hice pública hasta el día de la asamblea informativa», explicó Antonio García a este periódico a última hora de la tarde de ayer en una conversación telefónica.

García, uno de los socios más antiguos de Asprosub, «con más de veinte años colaborando y luchando» por la asociación «y por la calidad de vida de los chavales», aseguró haber explicado los motivos de su dimisión durante el transcurso de la reunión con los padres y madres. También pidió que sus razones, que no quiso repetir de forma pública, constaran en acta. «Mis razones las saben todos lo que estaban allí», agregó.

A la pregunta de su dimisión tiene vuelta atrás o si pudiera considerarse no efectiva y por lo tanto ser revocable, García contestó: «no me han aceptado la dimisión, pero ya pueden decir misa. Yo he dimitido ya». Así las cosas, la junta directiva, que ha nombrado una junta gestora para gestionar el día a día de la empresa, se habría quedado con ocho miembros.

Desde que se produjeron los despidos del gerente, del director y del contable al saberse que la Inspección de Trabajo había sancionado a la empresa por una contratación irregular, todas las fuentes consultadas por este periódico han confirmado de manera reiterada la existencia de una lucha por el poder que habría generado también la división de la junta directiva. Tres de directivos, los últimos elegidos en asamblea, se han convertido en el núcleo duro de la junta directiva frente a los otros seis miembros.

Entretanto, el sindicato Comisiones Obreras, que cuenta con un tercio de la representación en el comité de empresa, convocó una asamblea de trabajadores para los 10.45 de la mañana de hoy, en plena hora del bocadillo. Los representantes del sindicato mayoritario CSI-CSIF, no descartan que el motivo de esta asamblea no sea otro que la propuesta de convocatoria de nuevas elecciones sindicales. Las primera y las últimas se celebraron el 30 de junio de 2010. CSI-CSIF obtuvo seis delegados y CC OO otros tres.