Las quejas por presuntas carencias sanitarias y sociales en la Residencia Mixta que gestiona la Junta continúan casi dos semanas después de una primera denuncia pública. Una residente hizo llegar ayer a este periódico una queja firmada y registrada en la que da cuenta de la situación por la que, según afirma, están pasando todos los internos válidos o asistidos.

«Somos 220 residentes y no tenemos médico ni asistente social, ni un psicólogo, que nos hace mucha falta porque estamos todos muy mal. Hay personas -prosigue- que están todo el día llorando sin que nadie las pueda ayudar. Todos estamos enfermos y necesitamos atención, y la medicación, unos días se nos da y otros no porque no hay medicamentos. Escasea de todo y esto no pasaba antes. Siempre decían -concluye- que tendríamos una vejez mejor pero yo no lo veo. Estamos desamparados y ni la residencia ni nosotros nos merecemos esto».

La queja, suscrita por una residente, niega que haya mejorado la situación sanitaria, un extremo que ha vuelto ha desmentir el gerente de Servicios Sociales. Eutimio Contra aseguró que se ha dotado de un médico a la residencia y que la atención sanitaria está garantizada. Volvió a reiterar que una plaza de facultativo se cubrirá por oposición y otra por contrato y recordó que en la residencia trabajan nueve enfermeros. Sí reconoció Contra la carencia «coyuntural» de trabajador social por expiración de un contrato no prorrogable y la inminente contratación de uno nuevo. «Desde el respeto por la queja» rechazó que haya falta de medicamentos y anunció la inminente implantación de una farmacia en virtud de un convenio con Sacyl. Eutimio Contra, que subrayó que el nivel de calidad en la residencia «es muy alto», explicó que nunca ha habido psicólogo sin descartar que pudiera haberlo en el futuro. «Siempre hay cosas que mejorar y nuestra intención es mejorar el servicio», aseguró el gerente.