La Guardia Civil acabó el viernes con la escalada de robos domiciliarios en el entorno de la avenida Luis Morán, robos que se venían sucediendo cada diez días aproximadamente desde el pasado mes de agosto y que comenzaban a provocar una notable preocupación.

Sorprendido en un domicilio de esta avenida por la propietaria de la vivienda asaltada, a J. G. P., de 30 años de edad, natural de León aunque vecino de Benavente desde hace años, se le acabó la buena racha. Ese día, logró huir del domicilio que pretendía desvalijar por un patio interior. Antes había intimidado a la mujer que le había sorprendido colocandola una pistola simulada en el cuello. En su huida se topó con un agente del SEPRONA. El Guardia Civil, que estaba franco de servicio, no logró interceptarle pero confirmó su identidad y aportó su descripción a los investigadores, que se sumó a la denuncia de la propietaria de la viviendas asaltada.

Pardo, como se le conoce en los ambientes policiales, fue detenido poco después y ayer pasó a disposición judicial. El detenido confesó la autoría de los hechos que se le imputaban y los agentes hallaron en su vivienda de la calle la Iglesia efectos que le incriminan, además de huellas dactilares, en todo estos actos.

El incremento de robos desde el verano había puesto en guardia persistente al Puesto Principal de Benavente. La investigaciones realizadas por la Guardia Civil apuntaban a que el autor o autores de los hechos centraban sus acciones principalmente en esta zona de Benavente y en todas se utilizaba el mismo "modus operandi", consistente en penetrar en el portal del inmueble, pasar al patio de luces y desde allí introducirse en las viviendas a través de las ventanas. De esta forma logró consumar la mayoría de los robos, aunque en otros fracasó, y así hasta un total de veintidós.

Al detenido, le constan numerosas detenciones por hechos similares. De hecho, en el mes de agosto acababa de salir de la cárcel donde había cumplido condena por robos domiciliarios cometidos con anterioridad hasta que, como ahora, también fue detenido.

Aunque en las acciones perpetradas desde que llegó a Benavente Pardo no hacía ascos a objetos de valor, como joyas, cuando entraba en un domicilio, lo que buscaba era fundamentalmente dinero en metálico. Con este método consiguió apoderarse de más de 9.200 efectivo (algo más de un millón y medio de pesetas).