Ciertamente no ha pasado ni un año desde que en Wuhan, China, notificaron los primeros casos de una extraña enfermedad infecciosa que terminaría en pandemia mundial. Y a punto de dar por finalizado 2020, debemos reflexionar lo que ha supuesto para todos nosotros esta vivencia que sin duda, ha marcado este año. Desde mi experiencia personal como gerente del Hospital Recoletas Zamora, creánme si les digo que aunque parezca una eternidad, es muy poco tiempo para los avances que hemos implantado en nuestros Centros.

Desde el primer momento tomamos conciencia de la situación y compartimos plenamente la idea de que la situación requería de una respuesta contundente y ágil por parte de todos los que nos dedicamos a velar por la salud de los ciudadanos en nuestros territorios. Nos marcamos un objetivo claro: tomar todas las medidas necesarias para evitar contagio al personal sanitario y al resto de trabajadores para así, poder seguir ofreciendo la asistencia sanitaria tan demandada por nuestros pacientes. Ellos lo merecen. Y así, continuamos trabajando, haciendo de nuestros Centros lugares seguros y sacando adelante las consultas externas y atendiendo a las personas que requerían cuidados en el Servicio de Urgencias.

Uno de los grandes desafíos de la Covid-19 es detectar a las personas infectadas para poder aislarlas y evitar así que sean un foco de contagio, por eso, teníamos claro que los test no podían tardar en llegar a la población zamorana. Y así ha sido. Más de 1.600 personas han venido ya al hospital Recoletas para realizarse PCR, test de serología o antígenos con total garantía y fiabilidad en resultados. Por ello, me gusta pensar que frente a los desafíos que hemos vivido, trabajar por mejorar la calidad asistencial de todos nuestros pacientes, ha sido y es nuestra mejor defensa, porque hemos encontrado los instrumentos necesarios para responder a los problemas que se nos plantean y para los que, sin duda, se seguirán planteando:es inevitable que así sea, en un mundo como el nuestro, en el que las incertidumbres predominan visiblemente sobre las certezas.

Y todo ello lo logramos con el esfuerzo adicional de nuestros trabajadores. Somos un equipo de 120 profesionales. De todos ellos quiero destacar, su entrega y dedicación. Sin ellos, este proyecto no funcionaría. Y aunque la coordinación y dirección de un equipo tan grande no es tarea fácil, sí debo decir que me siento muy orgulloso y satisfecho del trabajo que realizan cada uno de ellos.

A pesar de las dificultades sobrevenidas, no se ha descuidado ninguna de las 23 especialidades de las que disponemos. Un trabajo que habla por si mismo cuando las cifras arrojan un resultado de 68.500 consultas externas, 18.500 sesiones de fisioterapia y rehabilitación, 3.100 intervenciones quirúrgicas y 16.300 asistencias médicas en el hospital a punto de finalizar este año. Esto, sin un buen equipo, sería impensable.

Por todo ello, en un escenario como el de este 2020, conviene tener muy claras cuáles son las bases sólidas en las que podemos apoyarnos. Y el trabajo en equipo es una de ellas.

Zamora ha demostrado ser tolerante y disciplinada. Dejemos que siga siéndolo. Feliz Navidad y Feliz 2021!