El 14 de marzo toda España entraba en Estado de alarma por la pandemia de coronavirus. Así lo anunciaba un día antes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una declaración institucional desde el palacio de La Moncloa.

El objetivo del estado de alarma era permitir que el Gobierno adoptara medidas excepcionales contra la emergencia sanitaria causada por el coronavirus.

Las reacciones a este anuncio no se hicieron esperar y ese mismo día los supermercados se vaciaban debido a la compra acelerada por temor a que hubiera desabastecimiento, a pesar de que este se había garantizado.

Los supermercados de Zamora se quedaron sin género en todo lo relativo a productos de primera necesidad como el papel higiénico y se acabaron frutas, verduras, botes y latas de conservas. Fueron muy demandados también productos de limpieza como el jabón de manos.

La realidad es que cundió el pánico a no poder salir de casa durante las siguientes semanas por el estado de alarma.

En esos momentos, los ayuntamientos precintan los parques infantiles, mientras la Junta de Castilla y León suspendía la actividad docente presencial y las actividades extraescolares en los centros de todos los niveles educativos. Se suspendió también la actividad docente presencial en el ámbito universitario, aunque se recomendó continuar con las actividades a través de las modalidades a distancia y online.