El coordinador general de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, advirtió ayer que el sector del ovino está en la “UVI” y advirtió de que requiere de medidas estructurales de apoyo de las administraciones ante la “peor crisis de toda su historia”, por el aumento de sus costes de producción del 42% y la entrada sin diferenciar de lechazo importado.

“Nos vamos a quedar para siempre sin un sector fundamental para el medio rural, sin una seña de identidad de Castilla y León, ya que la media de edad es de más de 55 años y sin rentabilidad no habrá relevo generacional”.

El líder agrario puso de relieve que la producción de carne de ovino ha caído más del 30% en los últimos seis años, y ahora junto a los costes de alimentación y energía, “por si fuera poco desde noviembre importamos lechazo fundamentalmente de Francia, pero también de Grecia e Italia, y no están obligados a poner su origen”.

En este sentido, recalcó que llevan reclamando muchos años medidas que hagan rentables las explotaciones, para que los jóvenes puedan incorporarse a un sector atractivo, pero eso pasa, dijo, por establecer contratos con precios justos, y ahí debe jugar la Administración un papel relevante, no solo poner ayudas. Asimismo, remarcó que es preciso establecer una “estratificación del mercado”, porque ahora sólo aparece diferenciado el lechazo con IGP, pero “a partir de ahí, hay lechazos y punto”. “Hay una diferencia abismal y la calidad aquí se iguala por abajo, lo que es un error de bulto”, dijo, para exigir un etiquetado que aclare el origen y la calidad del producto.