La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) ha calificado de “dramático” el año que ahora termina para el sector agrario debido a los desorbitados costes de producción y por los “bajísimos” precios en origen en bastantes sectores.

Con este panorama, la organización agraria argumenta en comunicado recogido por Ical que la rentabilidad de los agricultores y ganaderos de Castilla y León ha sido muy similar a los del resto del país, “de miseria, debido a la especulación de los intermediarios, de las industrias transformadoras y en muchos casos, de las grandes superficies”.

También se refiere a la nueva PAC, que entrará en vigor el 1 de enero de 2023, y resalta que ya ha trasladado al Ministerio que la nueva norma tenga un criterio “social y no solo medioambiental”.

Para la organización que lidera Aurelio González, el nuevo periodo PAC debe estar marcado por un criterio de reparto de fondos destinados a aquellos profesionales que estén generando una actividad sostenible, “que generen economía en los pueblos y que aporten su granito de arena en luchar contra el despoblamiento”.

A nivel de reivindicación, UPA indica que 2021 ha sido un año que en el sector agrario ha estado marcado por protestas del vacuno de leche. La situación es límite para los productores por unos precios en origen que ni siquiera cubren los costes de producción y que “nunca” deberían estar por debajo de los 0,41 euros/litro. Además, “reclamamos actuaciones urgentes que favorezcan los ingresos rentables y dignos de los ganaderos de leche. No puede ser que la leche sea un producto al que las industrias y la distribución banalicen y deberían valorar más lo que hace el sector productor porque como sigamos por este camino una gran parte de las 850 explotaciones lácteas que quedan en nuestra región desaparecerán”.

Observatorio de precios

UPA reclama un “verdadero” Observatorio de Precios Agrarios en Castilla y León como herramienta útil y basada en la transparencia para avanzar en la formación de los precios, a la vez que recuerda que lleva muchos años reclamando que las leyes y todos los agentes de la cadena agroalimentaria respeten al primer eslabón y permitan que los productores perciban un precio justo por su trabajo.

La organización agraria también analiza la problemática de León, y denuncia que el problema se ha intensificado desde que el Ministerio para la Transición Ecológica, “con absoluta irresponsabilidad” dotó de mayor protección a un animal salvaje que está causando “estragos” a la economía de explotaciones familiares.

En este sentido, se plantea que “algo se está haciendo rematadamente mal desde las administraciones, cuando hemos pasado de tener un número controlado de lobos a tener a día de hoy más de 2.000 ejemplares en toda la Comunidad. En Castilla y León se les ha ido el problema de las manos y ahora el que está en peligro de extinción es el propio ganadero, mientras determinados grupos de ‘mantenidos’ ecologistas por parte del Ministerio están impidiendo a las comunidades autónomas hacer controles. Tenemos un problema muy serio y a la ministra en una maniobra legislativa inaudita para expandir descontroladamente la especie del lobo por todo el país”.

Por último, la organización agraria echa de menos un mayor compromiso de la Junta a la hora de materializar ayudas para la incorporación de jóvenes y denuncia que la cuantía destinada a esta línea de actuación es insuficiente, “como demuestra el hecho de que no se van cumpliendo los objetivos de la Administración regional de que una vez que finalice la legislatura al ritmo actual se incorporen 3.500 jóvenes a la actividad agraria en la Comunidad”.