Un total de 1.200 temporeros trabajarán este año en la campaña de la vendimia, patata y cebolla, con 12.000 hectáreas, 1.000 y 280 respectivamente en la provincia de Zamora. Una movilización de personas que deberá cumplir con estrictas medidas de seguridad para evitar contagios de coronavirus en un colectivo especialmente vulnerable porque son trabajadores con alta movilidad, diversidad cultural e idiomática y, lo más importante, que comparten alojamientos y transporte.

Por ello, desde la Junta de Castilla y León se pone especial énfasis en el cumplimiento de estas medidas, que empiezan por que "no entre ni un solo trabajador en el campo de Zamora con la garantía de un PCR negativo" especifica la delegada de la Junta, Clara San Damián. Por ello a todos se les realizarán las pruebas de coronavirus, los que son de la zona en las propias Zonas Básicas de Salud, y los que vienen de fuera será la propia Junta las que las realice a través de los Consejos Reguladores.

Las medidas se han especificado en la reunión celebrada esta mañana en la Junta con los representantes de las organizaciones agrarias, que deberán infrmar de las mismas a los empleadores de los temporeros. . La primera obligación, "de sentido común", es que si se tienen síntomas no se sale de casa. Es también de obligado cumplimiento mantener la distancia de seguridad en 1,5 metros y uso de mascarilla durante toda la jornada laboral, excepto si la actividad se desarrolla al aire libre y queda garantizada la distancia.

Hay que evitar compartir equipos y dispositivos usados la jornada anterior, salvo que estén debidamente desinfectados por la empresa. Los empleadores debrán tener en cada explotación agropecuaria un plan específico de contingencia que evalúe los riesgos de coronavirus y hay que enviar mensajes fácilmente comprensibles para trabajadores, muchos son extranjeros y organizarse para mantener la distancia.

Cuando trabajen a la vez más de diez personas hay que establecer cuadrillas estables de diez trabajadores o menos que garanticen el distanciamiento permanente. Un grupo máximo de diez y siempre el mismo. Otra medida es evitar que compartan vehículo las personas diferentes grupos o cuadrillas y en los alojamientos donde residan hay que contar con aseos, agua corriente fría y caliente y cocina, además de una dependencia que permita el aislamientio de un posible sospechoso de COVID. En el trabajo diario de os temporeros es necesarios proveer de solución hidroalcohólica en recipientes de uso individual, el uso de botellaso garrafas de agua no se puede compartir. Y el empresario debe de garantizar la desinfección permanente de cualquier utensilio o material de trabajo, así como controlar el acceso a naves, almacenes al campo y si entra alguien ajeno a la explotación deberá de registrarse.

El Ministerio de Agricultura ha editado una guia para prevención y control de COVID en las explotaciones agrarias donde se recogen todas las medidas y la Junta de Castilla y León también establece sus propias instrucciones.