08 de enero de 2019
08.01.2019
Sanabria-La Carballeda

La Alianza culpa a la Junta de los daños del lobo por falta de control en la Reserva

UPA-COAG prepara movilizaciones ante la presión del depredador sobre la ganadería "La situación es delicada, habrá que cerrar ante la desidia de la Administración"

07.01.2019 | 19:35
Una vaca atacada por los lobos en Codesal, uno de los últimos episodios vividos en los días pasados.

La Alianza por la Unidad del Campo UPA-COAG apuntó a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente como "responsable" por su "falta de voluntad política" para frenar la proliferación de los ataques de lobos a los ganaderos dentro de la Reserva y en todos los espacios limítrofes. La Alianza censuró que "no puede ser que todos los días los ganaderos vivan con estos sobresaltos porque las manadas crecen y aumentan los ataques. Exigió a la Junta "defender el interés general, que representa la ganadería extensiva, porque donde no hay ganado no hay lobos".

La situación que están viviendo los ganaderos "es la demostración real frente al fallo de la Justicia que da la razón a los que no quieren el control de lobos. Los daños están ahí y van en aumento", denunció José Manuel Soto de Coag Sanabria y Carballeda.

La Junta debería seguir las mismas medidas que han tomado otros países de Europa "ante la masificación de daños al ganado. En uno de estos países se analizó que había un problema serio con el aumento de los daños y determinó que había que eliminar lobos. Aquí parece que con el mismo problema prevalece que haya más lobos".

Soto reclamó el control de los ejemplares conflictivos "cuando se sabe y queda demostrado el aumento de los ataques a través de los propios funcionarios de la Consejería. No es tan difícil de hacer y lo que falta es voluntad política". Las decisiones de la Junta se enfocan "más a contentar al personal de la ciudad que a resolver totalmente el problema".

La situación de los ganaderos es bastante delicada "en una comarca tan despoblada que no sé cómo vamos a terminar ni si tendremos que cerrar con el olvido de la administración". El delegado de Coag reclamó a la Junta "buscar una solución inmediata y el señor consejero que se deje de bailes para arriba y para abajo, con viajes a Bruselas y Europa".

Para Soto la población y el aumento de manadas es real "la población de lobos en Castilla y León y en la Reserva se sabe perfectamente porque los funcionarios contaron los ejemplares y manadas que había en sus territorios".

Como ejemplo puso la proliferación de lobos "en un espacio reducido y localizado como el entorno de Peña Mira, que además están habituados a ver a tanto turista, que no temen al hombre y que se meten entre las vacas a cualquier hora del día".

El mensaje de la Alianza "es claro ¿Qué piensan hacer los gobernantes? Quieren que haya gente en los pueblos, que haya ganaderos."

Soto reconoció que "en la Sierra de la Culebra se ha convivido siempre con el lobo, unas épocas más tranquilas y otras con más conflicto. En la sierra se han cumplido unos cupos de caza anuales y los ejemplares dañinos se controlaban. Ahora no hay cupos de caza". El mensaje es "¿con cuántos lobos tenemos que convivir? ¿Cuál es el cupo de años que tenemos que soportar? Hemos pedido desde hace años que haya un control".

Sobre los últimos ataques en el término de Codesal, municipio de Manzanal de Arriba, Soto traslada la preocupación de los ganaderos "no se habían concentrado tantos lobos en un mismo paraje, y con ese aumento necesitan comida todos los días, bien sea caza o animales de las explotaciones de vacuno y ovino". El sector vive "con la máxima alerta porque nos puede tocar a cualquiera. Hay gente que los han visto correr detrás de un rebaño". Los ganaderos buscan todavía los ejemplares que se dan por desaparecidos para poder certificar el posible ataque de lobos y su muerte. Soto defendió las características de la ganadería extensiva "Las vacas no son máquinas que puedes meter y sacar de un almacén, necesitan pasto y andar por el monte porque cumplen una importante función en la conservación del medio ambiente".

Para Soto los ganaderos tienen derecho a conciliar su vida laboral y familiar "porque no vamos a volver a hacer los de antes, estar 24 horas de pastor. Por esa regla de tres todos debemos volver al pasado sin calles asfaltadas, sin farolas, sin calefacción. Tenemos derecho a vivir como los demás".

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