Al menos doce explotaciones ganaderas, con proyectos que incluyen la construcción de naves y la cría de miles de animales, están paralizadas en la provincia de Zamora a la espera de que la Confederación Hidrográfica del Duero levante la prohibición de excavar pozos de sondeo en las comarcas a las que nutre de agua subterránea el acuífero de Los Arenales, que se extiende por el sur de Zamora, parte de la provincia de Ávila, sur de Valladolid y noroeste de Segovia. El organismo que gestiona la cuenca del Duero considera que los manantiales en esta zona han sido esquilmados durante años por la excavación de miles de pozos y se encuentran en una situación límite.

Ganaderos zamoranos y cooperativistas de Zamora se reunieron recientemente con la consejera de Agricultura, Silvia Clemente, para plantearle la necesidad de que la Administración regional permita nuevos pozos en las comarcas al sur del Duero "porque el sector agrario no necesita cortapisas, sino todo lo contrario, lo que necesita es apoyo para desarrollar el ámbito rural y posibilitar materia prima a la industria agroalimentaria regional". Clemente se comprometió a plantear la reivindicación profesional ante la CHD.

Los promotores afectados, con proyectos de cría de porcino, ovino y vacuno muy avanzados y con inversiones "de muchos millones de euros", están a la espera de conseguir el agua necesaria para iniciar las obras de construcción y hacer viables las naves de cría de ganado. "Entendemos la situación -aseguran- pero también la CHD tiene que entendernos a nosotros. Apostamos por el futuro, vamos a invertir nuestros ahorros y queremos que se nos dé una solución. No está el ámbito rural para desaprovechar proyectos de desarrollo".

Los productores, la mayoría del Bajo Duero, creen que "hay fórmulas para posibilitar la excavación de pozos de sondeo sin poner en riesgo el acuífero de Los Arenales, pueden inyectar agua de forma artificial en algunas zonas concretas o incentivar la modernización de los regadíos tradicionales para ahorrar agua, todo con tal de que las iniciativas no queden en agua de borrajas. Piden emprendedores y después nos cierran la puerta, no es justo".

Las extracciones de agua del acuífero de Los Arenales son ilegales, al ser contrarias a lo previsto en la normativa del Plan Hidrológico aprobado por el Consejo de Agua de Cuenca en 2013. No obstante, el expresidente de la CHD, José Valín, ya adelantó en septiembre el año pasado la posibilidad de modificar en 2015 algunos artículos de manera que se posibilite las extracciones de nuevos pozos menores de 7.000 hectómetros cúbicos por año, que permitan las instalaciones industriales, municipales y ganaderas necesarias.

La nueva normativa tendrá en cuenta, además, los sondeos testigo realizados para conocer el nivel de evolución del acuífero. La Consejería de Agricultura, en una reunión celebrada a finales del verano pasado pidió a la Confederación Hidrográfica una modificación rápida de las normas del Plan Hidrológicos que impiden la excavación de pozos en el acuífero.

Los sindicatos UPA y Coag aseguran que el órgano de cuenca bloqueó las extracciones de agua ya en octubre de 2013. Desde entonces "cientos de hectáreas" han sufrido restricciones, con pérdidas para los agricultores. Las restricciones han afectado, sobre todo, a agricultores de Ávila, Segovia, Salamanca, Valladolid y Zamora, afectando sobre todo a cultivos de remolacha, patata o maíz.

Los sindicatos agrarios consideran que muchos productores necesitan "realizar nuevos sondeos de idénticas características de diámetro y profundidad a los que ya tenían, debido a que, por el paso del tiempo, los puntos de extracción se ciegan por el óxido o la rotura de los tubos" de las bombas.

UPA y COAG han denunciado en varias ocasiones la situación que sufren los productores. "A la crisis de precios que arrastra el sector agrario y los altísimos costes de producción, se unen las medidas de restricción de la CHD, que son muy graves porque afectan directamente a la capacidad productiva y, por lo tanto, a la pérdida de competitividad del sector agrario regional".

Desde los años setenta del pasado siglo, el acuífero de Los Arenales ha estado sometido a restricciones por su pérdida de agua. Durante cerca de 35 años, la sobreexplotación de esta laguna subterránea ocasionó que una medición efectuada entre 2005 y 2006 registrará los niveles más bajos en relación con la referencia tomada en 1970 por la Comisaría de Aguas. En esos dos años el área con más problemas era la que cubría la zona de Arévalo, Cuéllar, Tordesillas y Fuentesaúco.

La proliferación de pozos y la aplicación de las electrobombas provocó que el nivel del caudal retrocediera unos 30 metros, algo menos de un metro al año de media. En la provincia de Zamora fueron las comarcas del Bajo Duero y La Guareña donde más pozos de sondeo se excavaron, sobre todo para el cultivo de la remolacha azucarera.

Al disminuir el volumen de agua se hizo necesario excavar hasta 30 metros más para encontrar agua suficiente para surtir a una explotación. La crisis de los cultivos industriales, principalmente la remolacha, debido, sobre todo, al incremento de los carburantes, hizo que la extracción de agua disminuyera considerablemente y que el acuífero, sobre todo en algunas zonas, se recuperara.

La CHD se ha planteado en alguna ocasión la posibilidad de que se articule un mecanismo de cesión de derechos de explotación e incluso la constitución de comunidades de regantes, muy parecidas en su funcionamiento a las que existen para aguas superficiales.