La Eurocámara aprobó ayer una nueva legislación que permitirá a los países de la Unión Europea (UE) restringir o prohibir los cultivos que contengan organismos genéticamente modificados (OGM) en sus propios territorios.

La reforma de esta legislación llevaba cuatro años bloqueada por los desacuerdos entre los Estados pro y anti transgénicos. Las nuevas disposiciones, que entrarán en vigor en primavera de 2015, recibieron 480 votos a favor en la Eurocámara, 159 en contra y 58 abstenciones.

Los diputados del PPE y los socialdemócratas respaldaron mayoritariamente las nuevas normas, y muchos de ellos indicaron en el debate previo a la votación que sin ser la solución ideal, permitirá resolver las dificultades existentes desde hace años en relación a la autorización de Organismos Genéticamente Modificados (OGM).

"Los Estados miembros y los consumidores pueden sentirse ahora más seguros sobre los transgénicos", dijo el diputado socialdemócrata Matthias Groote, que lamentó no obstante que no se haya previsto financiación para compensar a los agricultores cuyos cultivos se contaminen con OGM.

Por su parte, la diputada del PPE Pilar Ayuso recordó que se había llegado a una situación "insostenible" en relación a las autorizaciones de OGM y consideró que las nuevas disposiciones ayudarán a desbloquearla.