Acaba de publicar su primera novela 
Carmen Seisdedos Sánchez

«Es necesario difundir el pensamiento de hombres como Agustín García Calvo»

«Con mi novela he pretendido unificar aspectos dispersos del siglo XV a través de la figura de Alfonso El Magnánimo»

 09:03  
La filósofa y escritora Carmen Seisdedos.
La filósofa y escritora Carmen Seisdedos. Foto Emilio Fraile

N. S. Carmen Seisdedos acaba de publicar «Hispanicus, Siculus, Italicus», su primera incursión en el ámbito de la novela.

-¿Cómo nace este proyecto?

-Por mi interés por Alfonso V de Aragón El Magnánimo, un monarca muy interesante que conquista Nápoles por una serie de avatares y allí durante un largo período de tiempo se rodea de una serie de humanistas. En el libro, además de contar guerras o batallas conocidas para los amantes de la historia, lo que he pretendido es poner en relación a los humanistas, a sus proyectos ideológicos con un rey muy combativo en muchos temas. Me centro en tres humanistas Gianozzo Manetti, que escribe un tratado dedicado al rey Magnánimo que da un cambio radical a la concepción sobre el hombre del Medievo al Renacimiento; Lorenzo Valla, quien estuvo varios años en la corte del Magnánimo denuncia el hecho de que los reyes estén al servicio del poder de la Iglesia, y Borso D´Este que escribe «Memoliale» donde hace un diagnóstico de los males de Italia que entonces eran muchos reinos independientes y que sugiere al rey la unificar el reino. Se trata de pensadores poco conocidos por lo general.

-¿Cómo hila la trama de la novela con el pensamiento de estos tres pensadores de los que habla?

-He intentado ser muy fiel a lo que defendían estos hombres que estuvieron con este monarca del paso del medievo a una época moderna. Mi propósito es unificar aspectos dispersos del siglo XV, un período poco conocido. Creo que la figura del Magnánimo puede ayudar a tener una idea más global de lo que fueron las Guerra de Castilla que están muy presentes en el texto, de lo que fue la conquista del reino de Nápoles y del ámbito intelectual de la época. El libro arranca con el compromiso de Caspe de 1412 hasta 1458 cuando muere el rey y he intentado aunar distintos aspectos para dar una visión de conjunto para que una persona no especialista en filosofía o historia pueda tener una visión general de esta centuria.

-¿Ha sido laborioso que viera la luz esta novela que tiene un fuerte componente filosófico e histórico?

-No he tenido especiales dificultades, pero todos tenemos que ser conscientes de quiénes somos, dónde estamos y lo que podemos aportar. Además creo que hay que tener muy presente de que las editoriales no son una ong. Se trata de una edición solo en formato papel.

-En estos momentos las letras están siendo denostadas. ¿Qué le parece?.

-Creo que hay que defender las letras ahora y siempre. Si entendemos el humanismo en el sentido de conocimiento de las lenguas clásicas, en la historia, la elocuencia y la poesía está muy vigente. Es fundamental tener un conocimiento para poder tener cierta comprensión de un texto escrito en lengua clásica.

-Agustín García Calvo nos ha dejado recientemente. ¿Cómo valora su aportación una filósofa zamorana?

-Yo no he estado en su círculo, pero recuerdo hace muchos años en Madrid que acudía a escuchar unas tertulias que mantenían entre Savater y García Calvo sobre el mundo de los presocráticos, eran charlas muy interesantes. En Zamora asistí durante un tiempo a un seminario que dio sobre el concepto de reivindicación que creo que se cortó antes de tiempo. Yo soy una persona más centrada en la historia del pensamiento, no obstante valoro muy positivamente su figura así como su actividad como filólogo y como filósofo, su presencia en los medios defendiendo, a veces, causas que merecían la pena abanderar. Siempre que una persona tiene un conocimiento profundo de las lenguas clásicas, como él tenía, aporta mucha luz sobre el propio pensamiento. Creo que es importante dar a conocer el pensamiento de quien tiene algo que decir como ha sido García Calvo, una persona carismática y aglutinadora que seguro que, como todo pensador tiene un hábitat no revelado y ha dejado escritos inéditos muy interesantes.

-Usted ha sido responsable del Florián de Ocampo años atrás, una institución quizá un poco desconocida para parte de la sociedad zamorana.

-El hecho de ser conocido implica hacer una serie de actividades para las que no nació, dado que forma parte del Consejo Superior de investigaciones científicas una entidad de investigación. Creo que no se conoce toda la importante labor que realiza esta entidad.

Zamora

Tras licenciarse en Filosofía por la Pontificia se doctora en Filosofía por la Universidad Complutense con el tema del humanismo Antiaristotélico ahondando en los autores españoles e italianos y de los Países Bajos que cuestionan desde la lógica el mundo pretendidamente eterno del Aristotelismo. Desde hace tres décadas se dedica a la docencia de la Filosofía, entre otras circunstancias, por provenir de una familia con tradición en la enseñanza. Durante cuatro años fue presidente del Instituto de Estudios Zamoranos «Florián de Ocampo». En su haber figuran diversos artículos sobre temas de humanismo y acaba de publicar la novela «Hispanicus, Siculus, Italicus».

Suscríbete a la edición papel

Suscripción La Opinión papel

Desde tu ordenador

Recibe el periódico en tu casa todos los días. Es rápido, cómodo y sencillo.
 
Enlaces recomendados: Premios Cine