SHEILA G. CERVIÑO
Portan escudos y espadas de madera, cambian la ropa de manga corta por vestidos de época y en la cabeza llevan diademas que simulan turbantes. Son una veintena de niños que durante las últimas dos semanas de julio han participado en el taller «Vivir en un castillo» y que la segunda quincena de agosto estará en Benavente.
Sandra Turrado tiene ocho años y destaca de las jornadas vividas «el viaje al castillo de Sanabria». De esta manera se pone a los participantes en contacto con la cultura de la provincia y de la ciudad, como con la representación del Cerco. Por eso se eligen lugares emblemáticos como los jardines del Castillo, la Plaza Mayor o algunos de los centros deportivos de la ciudad.
Hoy finalizan la mitad de los cursos que el Consistorio zamorano ha organizado para este verano y a los que «han acudido 300 niños con edades entre 5 y 20 años», apunta María del Mar Eleno, concejala de Juventud. En agosto se llevarán a cabo el 50% restante.
Dentro del programa también se pueden encontrar otras propuestas como los bailes de hip hop combinados con el funky, los juegos tradicionales, las canciones populares, el dibujo el tres dimensiones o el curso de yoga infantil. Rosa Valdeón, alcaldesa de Zamora, explica el objetivo de estas actividades: «Se busca que los niños aprovechen el verano y continúen formándose, sin dejar de lado el ocio».
Cuando les preguntas qué es lo que más les ha gustado, responden con rotundidad: «¡Todo!» También coinciden en los argumentos: no quieren estar toda la mañana en casa, conocen a otros niños que vienen a veranear, disfrutan con las actividades y así el verano en Zamora es menos aburrido.