C. G.
Primavera. Estación del año caracterizada por los síntomas de alergia. Eso no lo dice el diccionario pero lo saben bien los profesionales de las consultas de alergología del Complejo Asistencial de Zamora. «Por alergias primaverales se entiende la alergia al polen de gramíneas, que afecta a los pacientes generalmente en estos meses, de abril a junio. Es el tipo de alergia más frecuente en esta provincia», explica Camilo Martínez Alonso, el jefe de alergias del hospital Virgen de la Concha, junto con las doctoras Genma Martín y Carmen Blanco. Las intensas lluvias invernales hacen prever una difícil temporada para los alérgicos. «Cuanto más llueve el invierno hay más vegetación en primavera, más polinización y mayor cantidad de polen en el ambiente. Con lo cual los pacientes están más expuestos y pueden tener más síntomas».
Los pilares de tratamiento son básicamente tres. Uno, evitar la exposición a los alergenos, de ahí la importancia de conocer el tipo de gramínea que le da alergia a un paciente concreto. En segundo lugar está la medicación para controlar los síntomas: no cura, por lo que cuando deja de utilizarse los perjuicios de una sensibilización vuelven a aparecer. Y por último están las vacunas, «el único tratamiento que puede modificar el curso normal de la enfermedad, aunque no siempre se consigue», indica el doctor Martínez, «aunque en un porcentaje importante de población puede llegar a disminuir los síntomas». Se suele vacunar sólo a los pacientes con poca respuesta al tratamiento sintomático o que desarrollan asma bronquial. También a niños y jóvenes con rinitis persistente en el tiempo para lograr mitigar los síntomas y prevenir la aparición de asma bronquial.
Los tres alergólogos de Zamora -y los enfermeros, como Agustín Frades y Tomás Fernández Calvo- vieron el año pasado en torno a 3.200 pacientes nuevos y unas dos mil revisiones. La mayoría son pacientes con alergia ambiental o respiratoria. Entre un 15 y un 20% de la población tiene una alergia respiratoria. «Se dice que la alergia es una enfermedad prevalente cada vez con mayor incidencia en el número de casos. Pero yo los años que llevo aquí en Zamora no he apreciado un aumento sustancial en la patología», explica el doctor Martínez, el más antiguo de la plantilla de tres especialistas del Complejo Asistencial, que pasan consulta tres días en Zamora capital y dos en Benavente. La Organización Mundial de la Salud recomienda un alergólogo cada 50.000 habitantes, por lo que Zamora más o menos se defiende con los que hay. Llegar a esta consulta desde el médico de cabecera requiere una espera de dos o tres semanas, aunque el épocas de mayor demanda, como ésta, puede aumentar un poco.
Síntomas más frecuentes
Picor de ojos, lagrimeo, enrojecimiento, picor de nariz, mucosidad, estornudos seguidos, obstrucción nasal y en los casos más graves sensación de ahogo u opresión en el pecho suelen ser los síntomas que llevan al paciente no diagnosticado hasta el doctor.
Cómo conocer el nivel de pólenes
La Junta de Castilla y León dispone de estaciones de medida de los niveles de polen tanto en la capital como en Benavente. Los datos se pueden conseguir en el portal sanitario de la Junta -www.salud.jcyl.es/polen- . Hay un servicio de pronóstico semanal y puntual de concentraciones de polen a través de SMS -mensajes al móvil-, y un teléfono de consulta -900 222 000-.
Mala primavera
En principio esta primavera puede venir con mucha vegetación y por tanto niveles elevados de polen. Sin embargo, depende también de otros factores, como el calor o la lluvia, que el polen ambiental alcance niveles más o menos bajos.
Consultas
Los tres alergólogos de Zamora atendieron el año pasado a 3.200 nuevos pacientes.