SUSANA ARIZAGA
El número de fallecidos en accidentes de tráfico en las carreteras de la provincia ha descendido en un 64,8% en los últimos diez años -desde 1999- y en un 85,2% si el análisis de los datos se remonta hasta 1990, cuando 88 personas perdieron la vida mientras circulaban por las vías zamoranas. A lo largo del año pasado el número se redujo hasta los 13 óbitos, siete menos que durante los doce meses precedentes.
Las anualidades más «negras» de esta década fueron el 2000 y el 2001, cuando 55 y 54 personas respectivamente se dejaron la vida en el asfalto. Al ejercicio siguiente las cifras parecen consolidar la tendencia descendente con 33 muertos, la más baja en doce años -desde 1990-; sin embargo, 2003 parece romper esa tónica a la baja, al arrojar un balance de 46 víctimas mortales de acuerdo con la información facilitada por la subdelegada del Gobierno, Pilar de la Higuera.
Los datos optimistas se recuperan en 2004 y 2005 cuando se contabilizaron 40 ciudadanos muertos en cada uno de esos ejercicios. Pero habrá que esperar hasta 2008 para dar un salto cuantitativo importante, cuando hubo 20 fallecidos, frente a los 36 óbitos relativos a 2006 y 2007. La línea descendente se confirmó el año pasado: Desde la Subdelegación se confía en su consolidación, para lo que se ponen todos los medios con campañas preventivas de alcoholemias, velocidad y uso del cinturón, entre otras. El objetivo, subrayó Pilar de la Higuera durante la presentación de la Operación Especial de Semana Santa 2010, es llegar a «cero» fallecimientos y a una siniestralidad mínima en las carreteras.