S. ARIZAGA
Una banda de tambores formada por dieciséis niños, con edades comprendidas entre los 4 y los 11 años y dirigida por el vicepresidente de «Jesús del Vía Crucis», Angel Luis Rodríguez, cerrará este año la procesión de la Cofradía, anunció su presidente Pedro García en la asamblea general ordinaria celebrada ayer.
Durante la reunión, García se congratuló de que «estemos a punto de culminar un proceso» iniciado en el año 2002, con la creación de la Cofradía Virgen de la Esperanza, «iniciado por esta Junta Directiva, con la colaboración de la Sección de Damas» y bajo la asesoría de la vicaría del Obispado. Fue la introducción a la exposición del contenido del proyecto del estatuto fundacional de la Cofradía mixta, aprobado el 14 de marzo por la asamblea de La Esperanza. Tras destacar la colaboración de las presidentas de la Sección y la labor impulsora del «Vía Crucis» para constituir la nueva Cofradía, explicó que el modelo seguido fue «la transición española, el de pasar de la legalidad a la legalidad sin rupturas ni traumas para nadie». La relación de ambas cofradías será, en virtud de sus estatutos, de «reconocimiento de orígenes y confraternización porque la inmensa fortuna que tenemos es la de compartir la imagen de la Esperanza, lo que haremos en armonía siempre». En este punto recordó que «al ser asociaciones públicas de fieles, a tenor del artículo 1.257, apartado 1, del Código Canónico, los bienes» de las mismas «son eclesiásticos».
Por último, se dio a conocer la incorporación de 80 cofrades al «Vía Crucis» que superan ya los 1.800. Además, la asamblea general dio ayer el visto bueno al presupuesto para este año y al balance de cuentas del ejercicio pasado.