T. S.
La familia vicenciana celebra, también en Zamora, el 350 aniversario de las muertes de sus dos fundadores, los santos franceses del siglo XVII Vicente de Paúl y Luisa de Marillac, modelos de la caridad cristiana cuya impronta siguen varias comunidades en Zamora.
El espíritu con el que nació la comunidad sigue muy presente en la diócesis zamorana a través de las hijas de la caridad, las voluntarias de la caridad de San Vicente de Paúl, las juventudes marianas vicencianas y los misioneros seglares de esta comunidad. Para conmemorar el aniversario con toda la ciudadanía zamorana, la religiosa sor Ángeles Infante ofreció ayer una conferencia en el colegio «Medalla Milagrosa» para difundir la esencia del carisma vicenciano. Además de una comida austera basada en un bocadillo a modo de símbolo festivo, el obispo de la diócesis de Zamora, Gregorio Martín Sacristán, presidió ayer por la tarde una eucaristía en la Catedral para honrar a los santos franceses como ejemplos de la caridad y servicio a los pobres.