N. S.
La sección de La Esperanza ratificó el texto del estatuto de la Cofradía por aplastante mayoría. La normativa, que careció de alegaciones, tuvo 98 votos a favor, un sufragio en contra y dos en blanco. Incluso una cofrade, Avelina Pérez García, de 88 años, acudió en sillas de ruedas, lo que hizo que un interventor de la mesa bajara a la calle a por el voto tras la autorización de la asamblea. «El edificio de la Junta Pro Semana Santa debería de estar adaptado porque hay muchos cofrades mayores», decía Ventura Ortega, hija de la señora y también integrante de La Esperanza.
Tras dar a conocer el resultado de la votación secreta, la presidenta de la Sección, María José Herrero, aseguró que «se abre un nuevo futuro en el que hay que trabajar para engrandecer la Semana Santa» a la par que agradeció «a la directiva del Vía Crucis el consenso que ha primado en todo el proceso».
El camino hasta la votación de ayer comenzó el 16 de enero del pasado año cuando los hermanos de la Esperanza mostraron su deseo de que la Sección se convirtiera en cofradía, recordó Herrero. El proyecto del estatuto, recomendado por el Obispado de Zamora y elaborado por una comisión conjunta del Vía Crucis y La Esperanza, se fundamenta en el reglamento interno de la Sección y está adaptado al Estatuto Marco del Obispado. Las novedades de esta normativa radican fundamentalmente en «la edad de votar que pasa a ser de 18 años y en el quórum de un 3% para que una asamblea sea válida», remarcó la presidenta.
Una vez que la Diócesis apruebe el texto, la Cofradía pasaría a tener «voz y voto en la Junta Pro Semana Santa» y la actual directiva, que tenía que haber concluido su mandato, convocará elecciones para que los responsables de «Virgen de la Esperanza de Zamora» afronten la elaboración del reglamento de régimen interno.
En la asamblea ordinaria, previa a la votación, la presidenta explicó que «se volverán a situar los reposteros en Cabañales» y que el recorrido será el mismo que el año pasado. La Sección ha dado «un donativo de 2.000 euros a Cáritas Diocesana para los afectados por el terremoto de Haití» y han ayudado a familias necesitadas y a Manos Unidas.