JOSÉ MARÍA SADIA
El Consejo de Alcaldes, órgano principal del reglamento de Participación Ciudadana de la Diputación, apoyó ayer la figura de la institución provincial frente a las voces que abogan por su supresión y la apuesta por las subvenciones directas. Precisamente, el apartado económico fue el asunto principal de la reunión de ayer, en la que los 121 regidores participantes juzgaron que los presupuestos de la propia Diputación «se quedan cortos» y apuntaron hacia el Estado para «solucionar las dificultades económicas por las que atravesamos».
Así lo expresó el presidente del recién creado órgano, Santiago Lorenzo, quien reconoció que la previsión de inversiones y gastos de la institución que dirige Fernando Martínez Maíllo «son los que son y en esta época de crisis, siempre se quedan cortos». En cambio, Lorenzo asumió que el problema de financiación «no lo va a resolver la Diputación, sino el Estado». La reflexión llegó tras la tercera reunión del consejo, en la que el vicepresidente económico provincial, Aurelio Tomás, explicó el reparto ante los alcaldes asistentes, 98 populares, 17 socialistas, 4 de Adeiza, uno de Izquierda Unida y otro de Candidatura Independiente.
En todo caso y con el fin de abordar los asuntos económicos en futuras asambleas, el Consejo de Alcaldes decidió crear dos mesas, una dedicada a «Desarrollo económico y empleo» y otra que abordará temas referentes a «Política social, población y medio Ambiente y medio rural y marino». Además, el órgano de participación completó su organigrama con el nombramiento de las dos vicepresidencias. El PSOE tendrá representación en la primera de ellas a través del primer edil de Morales de Toro, Luis Segovia, y Adeiza estará representado en la segunda por medio de Juan Carlos Casas, regidor del municipio de Cazurra.
Tal y como expresó Santiago Lorenzo, la actividad de la Diputación es imprescindible para los ayuntamientos de la provincia, aunque también apoyan la llegada de ayudas sin intermediarios. «Los alcaldes siempre preferimos las subvenciones directas y que llegue el dinero, pero la Diputación es la administración más cercana y, por eso, estamos totalmente en contra de suprimir las diputaciones», explicó Lorenzo, quien escenificó las «dificultades» de la gestión con instituciones como la Junta de Castilla y León y el propio Estado. «En la Diputación, siempre estarán dispuestos a atendernos y necesitamos su eficiencia y su rapidez», añadió.
Por otro lado, el centenar largo de representantes de los municipios de la provincia en el salón de actos de Ifeza también abordó asuntos comunes como la gestión de residuos o el recién creado Consejo Provincial de Diálogo Social, de cuya puesta en marcha habían sido previamente informados por carta los ayuntamientos.
Por otro lado, el diputado responsable de Participación Ciudadana, José María Barrios, reconoció que los regidores municipales «han entendido el funcionamiento del consejo», porque se dan cuenta de que «no era un órgano donde se pudieran imitar los debates internos de los ayuntamientos o de la Diputación». Así pues, el Consejo de Alcaldes «es un órgano de todos y los colores los dejamos a la puerta», añadió Barrios.